La Rioja Provincia
1
Esparteroo Hacendado riojano
2
Don Práxedes el mecenas
3
El siglo de las dos XX
4
La II República en Logroño
5
Cuarenta años de dictadura
6
Memoria de fin de siglo
7
Cultura en La Rioja
8
La Rioja en las Exposiciones
9
Pelota Historia
10
Los golpistas cambian los nombres de las calles
11

Práxedes Mateo Sagasta

Sagasta y el poder

Bibliografía


Achútegui Viada, Alejandro,Sagasta, ingeniero de caminos, Logroño, 1976

Cepeda Adá, J., Sagasta. El político de las horas difíciles, Madrid, Fundación Universitaria Española, 1995

Sagasta y el liberalismo español. Exposición y Catálogo, (Comisario y Dirección, Carlos Dardé) Fundación BBVA, Ministerio Educción, Cultura y Deporte y la colaboración del Colegio de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos, Madrid, 2000

Sagasta y el liberalismo progresista en España, Exposición y Catálogo, Logroño. 7 de noviembre de 2002 - 7 de enero de 2003. Sala Amós Salvador / Parlamento de La Rioja.

Conde de Romanones, Sagasta o el político, Madrid, Espasa-Calpe, 1930

Massa Sanguinetti, C., Historia política de ... Práxedes Mateo Sagasta, Madrid, 1876, T. Fortanet

Nido y Segalerva, J. del, Historia política y parlamentaria del Excmo. Sr. Práxedes Mateo Sagasta, Madrid, 1915, Imprenta Viuda de Prudencio Pérez

Portada libro J.L. Ollero Vallés, 2006

Ollero Vallés,J. L., El progresismo como proyecto político en el reinado de Isabel II: Práxedes Mateo Sagasta, 1854-1868, Logroño, 1999, IER

------ Sagasta de conspirador a gobernante, Marcial Pons - Fundación Práxedes Mateo Sagasta, Madrid, 2006

Rivas, N. Sagasta. Conspirador. Tribuno. Gobernante, Madrid, Purcalla, 1946.


Sagasta en Logroño: 26 septiembre 1891

Sagasta. Fotografía de Franzen
Se sabía que D. Práxedes iba a venir a Logroño desde unos meses antes de septiembre. Sin embargo parecía que no iba a llegar nunca y que todos los preparativos para su recepción resultarían baldíos. Finalmente el sábado 26 de septiembre llegó a la ciudad y la prensa regional dominical le saludaba con un "Sea bienvenido". Y en la ciudad pasó unas largas vacaciones hasta el 13 de octubre.

Había llegado en el tren a las cinco de la tarde y se le había recibido por todos sin distinciones de credos políticos con "bombas", cohetes, pasodobles y gritos de ¡Viva Sagasta", además de con colgaduras y pañuelos al viento saludándole desde los balcones.

En la ciudad participó en festejos, actos sociales públicos y políticos. Hizo visitas a todo tipo de instituciones, asociaciones y grupos. Diariamente pueblo y Sagasta funcionaban al unísono.