Ciclistas singulares I
El ciclismo como deporte va fraguando en las primeras décadas del siglo XX. En el primer cuarto del siglo no existen -que sepamos- grupos o equipos ciclistas, si no simplemente sigularidades, más o menos destacadas, que participan en carreras locales, e incluso en nacionales, con el calificativo de independientes.
Nos han llegado algunos nombres propios señalados en las informaciones de la prensa local, entre los que destacamos a Amós Aguirre Agudo -en la imagen de la izquierda-, Gabino López, Francisco Eraso, Leandro Fernández en la primera década.
Los organizadores
En la primera década son las Sociedades dedicadas al ciclismo, como "La Unión Velocipédica Riojana" y algunos otros grupos del mismo ramo, como el "Cuerpo Auxiliar ciclista de Logroño" los que organizan las carreras. En la mayoría de las ocasiones con fines benéficos.
Con la aparición de las Sociedades dedicadas a los "sport", sobre la base de un campo de Foot-Boal -según se escribía-, son las que se encargan de lo mismo, pues la Sociedades especializadas en ciclismo tardan en aparecer, aunque sean muy reclamadas.
Así sucede con el
"Logroño Recreation Club" en los finales de la década del diez y en los primeros años veinte, o desde la fundación del
"Club Deportivo Logroño" después.
En los años de la República lo hacen La
"Sociedad Ciclista Rioja" (creada el 11 de marzo de 1932) y el
"Club Ciclista Logroñés" (renueva el Reglamento anterior el 10 de marzo de 1933).
Los corredores en las dos primeras décadas siglo XX
Amós Aguirre Agudo es el primer campeón de la provincia de "fondo" en carretera, como
Gabino López lo es de pista. Ambos en 1903.

El más destacado de este período es
Cesáreo Ruiz, que en la I Volta a Catalunya (1911) queda en sexto lugar después de ganar la 2ª etapa en Lérida, y que termina refugiándose en el diseño y construcción de bicicletas locales muy celebradas bajo la marca "VICTORIA". Su inquietud también se manifiesta por los reiterados intentos de organizar el ciclismo en una Sociedad local.
En los años veinte se incrementa la afición a la bicicleta concretándose en la formación del primer
"Club Ciclista Logroñés " (12 de septiembre de 1923, con Fermín Gómez como Presidente) y en la aparición de un puñado de corredores que se dan a conocer en las carreras locales y en otras celebradas en el País Vasco.
Cesáreo Ortega gana la carrera, que el año 1920 organiza el Recreación entre Logroño y el Kilómentro 20 de la carretera de Soria. Junto a él destacan unos cuantos jóvenes, como
Máximo Ortiz y
Eladio San Pedro (segundo y tercero clasificados).
Jesús García empezó a destacar un poco más tarde como en la participación en el Campeonato de Vizcaya en 1923. Pero sus mejores momentos corresponden a los años de La Vuelta de Piqueras.