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PROCESO AUTONÓMICO
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"El Día de La Rioja": Celebraciones

Finalmente, entre 1978 y 1981, se fue consolidando el tercer símbolo del autonomismo riojano: el "Día de la Rioja". Antes de que nuestra provincia alcanzara la Autonomía uniprovincial en el verano de 1982 se celebraron cuatro "Días de La Rioja": en 1978 en Nájera, en 1979 en Haro, en 1980 en Calahorra y en 1981 en Logroño. Cada uno de ellos estuvo marcado por rasgos muy diferentes.

La "Coordinadora por la autonomía de La Rioja", en una reunión celebrada a principios de septiembre de 1978, decidió organizar y celebrar el primer "Día de la Rioja" en Nájera el día 8 de octubre. En la misma reunión acordó también que podían adherirse a él todos los partidos y organizaciones que lo desearan. El "Día" fue enfocado en un doble sentido: una mañana política con discursos, manifiestos y entrega de los pliegos de firmas recogidas durante el verano; y una tarde festiva. A Nájera acudieron los cargos políticos, incluidos todos los parlamentarios electos en junio de 1977, y numeroso público, pero el ambiente (texto de una pancarta: "Parlamentarios oportunistas, vais a las Cortes de turistas") y los organizadores (Manifiesto en el que se les ataca) terminaron enfrentados con los parlamentarios, retirándose de los actos seis de estos últimos, entre los que estaba el Diputado del PSOE Javier Sáenz Cosculluela.
"A pesar de todo, La Rioja vibró"; tal como titulaba Nueva Rioja su crónica sobre el "Día", pero las estrategías sobre la autonomía y sus símbolos ya no volvieron a ser iguales. Después de Nájera o del primer ´"Día de La Rioja" los partidos se desligaron de Coordinadoras y organizaciones, que según los representantes electos, "no representan a nadie".

Los enfrentamientos de Nájera fueron una sabia experiencia para la organización del segundo "Día de La Rioja" celebrado el día 7 de octubre de 1979 en Haro. En esta ocasión la Diputación Provincial democrática se encargó de la planificación del "Día", delegando en una mini-comisión formada por el Presidente de la Diputación, tres Diputados Provinciales de cada uno de los partidos con representación en el ente y un representante de cada uno de los partidos políticos, incluidos los minoritarios , asesorada por técnicos para las cuestiones festivas. Se acordó que los actos políticos se celebraran por la mañana en la Plaza de la Paz de Haro, hablando el Alcalde de la ciudad en forma de saludo, el Presidente de la Diputación para leer el Manifiesto conjunto de las fuerzas políticas, y dos parlamentarios electos, uno de la UCD y otro del PSOE.
La celebración fue todo un éxito. Sin demasiadas estridencias, y con un espíritu unitario sólido, el grito unánime de los cinco mil asistentes al acto político y de los seis mil integrantes de la manifestación posterior, fue "Autonomía para La Rioja". Lo proclamaron todos los oradores, las parcantas, los slogans, los carteles, las pegatinas... Como diría la prensa regional que se ocupó del "Día", se palpaba que "la autonomía de La Rioja ha pasado ya del mundo de los sueños al mundo de la realidad".
En el acto político de la mañana el Diputado del PSOE Sr. Cosculluela insistió en las conocidas tesis autonomistas del socialismo riojano en estas fechas. La necesidad de un proceso autonómico unitario de todas las fuerzas políticas y organizaciones riojanas sin protagonismos personales ni partidistas; la finalidad democrática de la misma para que sirva de acercamiento del poder al pueblo; y la participación del mismo a través de todos los Ayuntamientos de la provincia, que expresarán, en acuerdos de sus Plenos, la postura sobre la autonomía de la provincia. Y concluyó: "en la España de las autonomías habrá una Rioja autonómica".

Más deslucida resultó la celebración del tercer "Día de La Rioja" en octubre de 1980 en Calahorra. No se observó la explosión autonomista comprobada en las celebraciones de los dos "Días" anteriores. El mal tiempo, "con temperatura invernal y constantes aguaceros", ayudó a ello, pero la causa principal estuvo en el desánimo y desencanto que muchos riojanos reflejaban en estas fechas en cuanto a las cuestiones políticas. Pese a todo, los calagurritanos recibieron al millar de riojanos que lograron reunir los cuatro partidos mayoritarios y el Partido Carlista, que fueron los convocantes, y los extraparlamentarios de izquerdas, MCR y PTR principalmente, que también asistieron.
En los discursos protocolarios de los convocantes hablaron el Alcalde de la ciudad, el Presidente de la Diputación, Ibarra, que leyó el Manifiesto unitario de estas fuerzas, los carlistas, AP, UCD y PSOE por medio de Javier Sáenz Cosculluela. Este, después de recordar que La Rioja había recuperado su auténtico nombre, se refirió a los criterios que sostenían los socialistas en el proceso autonómico. En primer lugar manifestó que estaban en Calahorra "para decir públicamente, ante todos los españoles, que queremos la autonomía, un Estatuto de Autonomía", y en segundo lugar, insistió en que la vía elegida, la del 143, reflejaba la voluntad mayoritaria expresada ya por los representantes del pueblo riojano en sus Plenos municipales, y que por ello exigían que entrara en vigor cuanto antes un Estatuto de Autonomía de La Rioja "igual a los de los demás pueblos que han accedido ya a la autonomía".

La celebración del cuarto "Día de La Rioja" el 4 de octubre de 1981 aún fue peor. La desmovilización fue propiciada fundamentalmente por las derechas, tanto desde las sedes de sus partidos, como desde las instituciones en las que participaban. Pero no sólo por ellas. También influyeron asociaciones, como "Amigos de La Rioja", que pidiendo apoliticismo en una cuestión plenamente política como la autonómica, encubrieron sus contradicciones culpando de inhibiciones a entidades también plenamente políticas. Y también influyeron, y de gran manera, las redacciones de los periódicos que se afanaron en minusvalorar los actos organizados por las izquierdas.

En el fondo estaban las discrepancias entre las fuerzas políticas mayoritarias de la provincia, que si hasta ahora habían mantenido sobre dicha fecha un matizado espíritu unitario, tras la lamentable experiencia del año anterior, hicieron, que cuando tocaba organizar el "Día" a la capital de la provincia, no llegasen a ningún acuerdo.

La situación sobre la celebración del "Día de la Rioja" de 1981 era así en septiembre. Los partidos mayoritarios de las derechas habían decido "pasar" del "Día". La UCD, porque esperaba celebrarlo en la fecha de la firma del Estatuto de Autonomía, y AP, porque consideraba que era necesario cambiar los planteamientos, ya que hasta ahora el "Día" había servido para que "unos cuantos incontrolados" se dedicaran "al insulto y al griterío constante". Los partidos de la izquierda habían constituido el 5 de septiembre una "Comisión pro IV Día de La Rioja" bajo la consideración de que no estaban dispuestos a que la derecha "les robase el "Día". Pero no fue demasiado efectiva. En consecuencia, la izquierda socialista decidió a mediados de septiembre celebrar el "IV Día" en Logroño, y sóla, sino no se unían otros grupos políticos, sindicales, autonomistas y culturales. Por otro lado la izquierda extraparlamentaria, unida ahora en la Coordinadora de la Izquierda Riojana, preparó la celebración por su cuenta, sobre un programa de actos distribuidos por todas las cabeceras de comarcas, aunque dando un mayor relieve al acto político, la manifestación y el festival festivo a celebrar en capital.

La Comisión Ejecutiva del PSOE inició la programación del "Día" y anunció que se celebraría el día 4 de octubre, con un acto político-cultural, posiblemente en el Espolón, y con un concurso de calderetas y un acto folklórico, quizás en la Plaza de Toros de Logroño. La finalidad perseguida por los socialistas era afirmar la identidad regional y potenciar "al Estatuto que está siendo debatido en Madrid". A finales del mes de septiembre el PSOE concretó el programa en estos términos: por la mañana, en el entorno del Poliportivo Municipal de Logroño, concurso de calderatas y degustación posterior como comida; por la tarde, en el recinto del Polideportivo, un festival folklórico con actuaciones de joteros; un acto político autonómico con la participación del Presidente del Parlamenteo Foral Navarro, Víctor Manuel Arbeloa, el Secretario General del PSOE de Castilla-León, Juan Antonio Arévalo, el Secretario Nacional de JJ.SS, Francisco Mañeru y el Diputado socialista por La Rioja, Javier Sáenz Cosculluela; y para cerrar el día, a las siete, la actuación de cantante riojano Chema Purón.

Los titulares del diario La Rioja, en la página 8, del día 6 de octubre de 1981, sobre la celebración del IV "Día de La Rioja" eran los siguientes: "El "Día de La Rioja", celebrado casi en familia, en dos convocatorias". "El Presidente del Parlamento Foral prometió que "Navarra será amiga y compañera inseparable de la autonomía de La Rioja"; y en la mitad de la página un segundo título: "Unas 300 personas en el acto de la Coordinadora de Izquierdas". No se dieron primeras páginas, ni varias, ni ladillos subrayados, ni editoriales emocionados,... como en años anteriores. Sólo una página: la octava.

¿Es que el pueblo riojano había perdido el deseo de Autonomía? ¿Es que ya no interesaba ésta para La Rioja?. ¿Dónde quedaban "las campañas" organizadas por este periódico durante años los anteriores, sobre la bandera, el cambio de nombre, el Estatuto,...?. Menos mal que la izquierda riojana mantuvo el reto de la convocatoria, y en ello jugó un papel fundamental el PSOE. Tal vez habría que hacer caso de las palabras pronunciadas por el Diputado Cosculluela en el acto político del ´"Día": "Más vale ir sólos que mal acompañados".