1935
"No se crea que por escribir estas líneas soy contrario a la producción española, pues nada prodría estar más distante a esa opinión; lo que sí creo es que lleva una orientación errónea que solamente se puede atribuir a sus mismos productores.
¡Por qué ese desmedido afán desde su nacimiento en representar tipos regionales! ... ¡En qué película española hemos dejado de ver un tipo Andaluz, Sevillano, Madrileño, Aragonés, que, por llevarlos a un tipo puramente cerrado que en realidad no existe, han llegado a confundir lo pintoresco con lo ridículo, lo gracioso con lo grotesco, lo típico con lo macarrónico? ...
La contestación fácilmente es negativa, y esto es un absurdo para los productores españoles; nada de tipismos que en su mayoría resultan ridículos y más llevados a su últimos extremos que conducen a lo que se dice vulgarmente "Las Españolas" hay que representar el tipo, el espíritu Español en conjunto, en su esencia, en su unidad global, no se crea que por eso hay que, toda costumbre regional, al contrario, estas pueden servir como marco adecuado para gran número de películas, como centro donde se han de supeditar asunto y personajes, y de donde no sa ha de poder salir de esas costumbres.
Además, el cinematógrafo Español debe desligarse por completo del teatro, al cual, en la actualidad, está íntimamente unido en el cine Español casi íntegramente, por temo de hacerle perder el mérito, la obra del autor (éste generalmente, una figura destacada del teatro) y, como tal, la obra rica en diálogo, al contrario de lo que tiene que acontecer en el cine, más extenso, más dinámico. Tiene, en fin, un margen de acción más extenso que el teatro; en el cine el asunto es secundario, está supeditado a la naturaleza y hasta a la interpretación, esto principalmente en el cine Americano, al contrario en este punto con el Ruso, que sólo le preocupan las imágenes de las masas, y en España, vuelvo a advertir, acontece lo contrario: primero está la obra literaria, mejor dicho, teatral, a la cual están supeditados por completo todo los demás elementos que intervienen en la producción por no salirse del lugar donde señala el autor, con la agravante de la obra rara vez aparece sino ligeramente modificada, por temor a quitar la riqueza al diálogo, que es donde reside el valor de la obra." ...
"Oro y Azul" 1935. Revista de Logroño. [Está escrito tal como se imprime en la revista]