|
En Santa Coloma en el Bicentenario
Acuartelamientos en los conventos
hacia el Régimen Liberal. Siglo XIX
Lo de SANTA COLOMA en el BICENTENARIO
Lo escribimos hace años, por San Bernabé, pero como se sigue en 2012, en el año del BICENTENARIO, con la misma cantinela de la CONVENCIÓN, los ALCALDES, la UNANIMIDAD, y demás .... "decires" sobre SANTA COLOMA, lo reproducimos aquí.

Cinco errores históricos en un par de líneas

Escaneo de primer folio del documento original

El Concejal Sr. Varea del Partido Riojano la está "armando buena". Como todos ustedes saben ha decidido celebrar "a lo grande" -otros dicen que "a lo folklórico"-, por San Bernabé, "el sitio de Logroño del año 1521", nada menos, Ha buscado figurines para vestir de época, o sea del XVI, a los logroñeses más decididos. Unos de soldados de las tropas francesas y otros de pobladores logroñeses -suponemos que andrajosos y con caras de muertos de hambre-. Las jefacturas se reservan para artistas simiprofesionales o profesionales del todo.

La ocurrencia ha dado lugar a posturas -o mejor posicionamientos- de todo tipo. Los historiadores -"estudiosos" los llaman ahora- declaran que "hay mucho cuento" y tradición interesada. Los oponentes políticos, que es despilfarro económico con el dinero de todos los ciudadados. Y los más, han comentado, que "vaya guasa se gasta el Alcalde Sr. Varea".

Parece que el "gesto" no es exclusivo del munícipe "emprendedor" del año 2008, pues tiene y ha tenido seguidores en otras "leyendas históricas". Aquí nos referimos a lo que algunos vienen llamando "La Convención de Santa Coloma".

Ilusiona que en la población riojana de Santa Coloma se celebrara una "convención" al estilo de las de "los revolucionarios franceses" de finales del XVIII o las de los partidos norteamericanos de nuestros días. En 1812 a este tipo de reuniones los propios protagonistas les denominabon Juntas, palabra muy cstellana, que aún hoy sigue viva -La Junta de Castilla y León, entre otras, por ejemplo-. Pero además su fin último era reunir "medios" para hacer frente con las armas a los "pérfidos" franceses, y "en la aflicción" nació uno de los gérmenes del "activismo político" que llevó a la provincia "Rioxa". PRIMER ERROR

Santa Coloma hoy

Para aclarar conocimientos

En fin, no es sólo el Concejal Sr. Varea el que la arma, también lo hacen otros que "pasan" o se autodefinen como más sensatos. E incluso algunos, que se definen como historiadores, nos piden "que seamos prudentes". ¿Nos preguntamos el porqué?

Todos los convocados por "vereda" por el Comandate militar eran simples Comisionados de las poblaciones que estaban a cubierto de las "represalias francesas". No hubo, por ejemplo, Comisionados de Alfaro, Calahorra, Santo Domingo de La Calzada, Haro, Cervera de Río Alhama, ni, por supuesto, de Logroño. Ni tampoco estuvieron los más destacados hacendados de los Partidos. SEGUNDO ERROR. NO HUBO ALCALDES .

OTRO ERROR, y es el tercero, es afirmar que se "solicitó por primera vez ... la autonomía administrativa de la provincia". La pidieron formalmente primero los afrancesados y nada menos que en 1808. Cuatro años antes que en Santa Coloma.

Resulta que el "provincialismo riojano" ya venía de lejos. Está en los muchos intentos de asociaciones económicas creadas en la región a finales del siglo XVIII, desde la Junta de Cosecheros de Logroño hasta la tan divulgada -menos conocida- Sociedad Económica de Amigos del País de La Rioja Castellana.

Resulta también que no fue por unanimidad. CUARTO ERROR. Sólo hay que esperar un par de años más, cuando vuelve "El Deseado", para comprobarlo. Los poderosos, que estuvieron callados durante la invasión napoleónica, acataron silenciosos el absolutismo de "Don Fernando Séptimo".

Es necedad total -en el sentido etimológico- escribir "la entonces provincia de Logroño", refiriéndose al año 1812, pues simplemente no existía ni había existido con anterioridad. Habrá que esperar una década para que los liberales la decreten el 27 de enero de 1822. E incluso así, fue muy efímera, porque los decretos de Fernando VII, otra vez, después de la segunda "invasión francesa" de los "cien mil hijos de San Luis", se la llevaron.

Otro "gallo cantaría" si los redactores de prensa -no decimos periodistas- antes de escribir se documentaran. Hay bibliografía y fuentes suficientes y personal preparado para hacerlo.