LOS GRANDES DEL REMONTE EN EL "BETI - JAI "
Cuadro de remontistas
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Julián Arzamendi Larrea, Roberto Bustingorri "Vega", José Irigoyen Igoa, Félix Berolegui Orbegozo. Todos jugaron en el Beti @ Enciclopedia Auñamendi |
El Beti-Jai inició sus espectáculos con un amplio y cualificado cuadro de pelotaris remontistas, prácticamente todos vascos y navarros. Los locales y regionales fueron muy pocos y de muy inferior calidad.
Aquí mencionamos algunos para hacernos una idea, reservando la información completa al servicio discrecional.
En el primer invierno -1912-1913- contó con Vega, Irigoyen, Errasti, Echeverría, Manterola, Campos, Larrar, Arrieta,... y de entre los riojanos, con Lechuga III.
En los años siguientes se fue progresivamente debilitando la calidad del cuadro y los mejores pasaron a otros frontenes vascos, incorporándose otros pelotaris nuevos, tales como Zumeta, Zubia, Azpiroz, Goenaga, Aranguren, Gárate, Román, Aboitis, Andreu, Orozco, Pasieguito, Izeta, Retegui, Campitos, Sasiaín, Bereciartúa, y tantos otros, ...; o como Jiménez entre los locales.
Grandes figuras los domingos y festivos
Los programas festivos se cubrían con remontistas de los Frontones de San Sebastián y Pamplona principalmente, tales como Arzamendi, Hrnos Ucin, Tacolo, Errezábal, Benavides, Lesaca, ... de San Sebastián; Marquínez, Murillo, Berolegui, Echániz, Fernández, Basterrica, ... de Pamplona.
Chiquito de Elgoibar para los domingos
- Los domingos de 1912 se ocupaban con pelotaris destacados de otros frontones, hasta que los gastos aconsejaron contratar una figura que perteneciera al cuadro del Beti para estas fechas. Así sucedió con Leoncio, el Pequeño de Elgoibar, desde marzo de 1913 al mismo mes de 1914, que domingo tras domingo, fue madurando y convirtiéndose en el Beti-Jai una gran figura del remonte, que terminaría en el Moderno de San Sebastián, aunque a finales de 1914 retornara otra vez al Beti y en él estuviera hasta su decaimiento, en 1915.
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Comentario: "REMONTE EN EL BETI-JAI" :
Fueron tres años y tres meses exagerados. La Sociedad Anónima de capital mixto logroñés y pamplonica, que levantó el BET-JAI en Logroño, programó, durante los años 1912, 1913, 1914 y 1915, dos partidos prácticamente a diario de remonte. Fue, sin duda, demasiado juego y espectáculo para tan poca cátedra. La ciudad y sus élites no daban para tanto. Y los verdaderos aficionados al juego de pelota, de clases medias y humildes, vivían más intensamente el juego a mano, verdadera fuerza de cohesión social, especialmente en las poblaciones rurales comarcales próximas a la ciudad.
Al final se impuso la realidad, y este espacio, tan extraordinario, de un "Frontón" propio de la Bella Epoca, se vio asfixiado por las deudas económicas y agónicamente subsistió hasta que en el año 1921 dejó de programar pelota de todo tipo. Ni remonte, ni cesta-punta, ni pala, ni mano. Sólo bailes y cine. Y así estuvo entre 1921 y finales de 1927.
Tal como se planteó el primer proyecto del Beti-Jai fue un fracaso de perspectivas y de ilusiones, además evidentemente, económico-social. Sólo volvió el realismo cuando lo compró Hipólito Bergasa Muñoz. Y le costó darse cuenta que la pelota a mano tenía arrastre. Casi una década. |
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'Informaciones hemerográficas'
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