Pelota
Espectadores en Las Gaunas: 1924

LOS GRANDES DEL REMONTE EN EL "BETI - JAI "

Cuadro de remontistas

Arzamendi; Vega, ...
Julián Arzamendi Larrea, Roberto Bustingorri "Vega", José Irigoyen Igoa, Félix Berolegui Orbegozo. Todos jugaron en el Beti @ Enciclopedia Auñamendi

El Beti-Jai inició sus espectáculos con un amplio y cualificado cuadro de pelotaris remontistas, prácticamente todos vascos y navarros. Los locales y regionales fueron muy pocos y de muy inferior calidad.
Aquí mencionamos algunos para hacernos una idea, reservando la información completa al servicio discrecional.

En el primer invierno -1912-1913- contó con Vega, Irigoyen, Errasti, Echeverría, Manterola, Campos, Larrar, Arrieta,... y de entre los riojanos, con Lechuga III.

En los años siguientes se fue progresivamente debilitando la calidad del cuadro y los mejores pasaron a otros frontenes vascos, incorporándose otros pelotaris nuevos, tales como Zumeta, Zubia, Azpiroz, Goenaga, Aranguren, Gárate, Román, Aboitis, Andreu, Orozco, Pasieguito, Izeta, Retegui, Campitos, Sasiaín, Bereciartúa, y tantos otros, ...; o como Jiménez entre los locales.

Grandes figuras los domingos y festivos

Los programas festivos se cubrían con remontistas de los Frontones de San Sebastián y Pamplona principalmente, tales como Arzamendi, Hrnos Ucin, Tacolo, Errezábal, Benavides, Lesaca, ... de San Sebastián; Marquínez, Murillo, Berolegui, Echániz, Fernández, Basterrica, ... de Pamplona.

Chiquito de Elgoibar para los domingos




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Comentario: "REMONTE EN EL BETI-JAI" :
Fueron tres años y tres meses exagerados. La Sociedad Anónima de capital mixto logroñés y pamplonica, que levantó el BET-JAI en Logroño, programó, durante los años 1912, 1913, 1914 y 1915, dos partidos prácticamente a diario de remonte. Fue, sin duda, demasiado juego y espectáculo para tan poca cátedra. La ciudad y sus élites no daban para tanto. Y los verdaderos aficionados al juego de pelota, de clases medias y humildes, vivían más intensamente el juego a mano, verdadera fuerza de cohesión social, especialmente en las poblaciones rurales comarcales próximas a la ciudad.
Al final se impuso la realidad, y este espacio, tan extraordinario, de un "Frontón" propio de la Bella Epoca, se vio asfixiado por las deudas económicas y agónicamente subsistió hasta que en el año 1921 dejó de programar pelota de todo tipo. Ni remonte, ni cesta-punta, ni pala, ni mano. Sólo bailes y cine. Y así estuvo entre 1921 y finales de 1927.
Tal como se planteó el primer proyecto del Beti-Jai fue un fracaso de perspectivas y de ilusiones, además evidentemente, económico-social. Sólo volvió el realismo cuando lo compró Hipólito Bergasa Muñoz. Y le costó darse cuenta que la pelota a mano tenía arrastre. Casi una década.

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'Informaciones hemerográficas'