|
Logo paginas Paco Bermejo. Si haces clic vas a portada
Cosme García Sáenz
Buscar

Inventor del submarino [1818-1874]

El logroñés
Cosme García
"El Pinche"
"Hemos podido adquirir niticias del inventor del primer submarino que navegó por aguas españolas y aún por aguas saladas. Lo que no podemos explicarnos es cómo le ocurrió tal idea a nuestro ingenioso paisano, y luego que demos noticias de su vida, estamos seguros de que sucederá igual a nuestros lectores.

Don Cosme García era un logroñés neto, tal como hemos conocido ciento, hombre franco, alegre, de gran talento natural, músico, aventurero, ingenioso: sabía de todo, valía para todo y atravesaba la vida derramando ideas, ratos de placer, y sin conseguir una posición ni dinero.

Una vez allá, a la mitad del siglo pasado, fue protegido por un ministro. Sin duda se valió de esta protección para construir el submarino. Luego ... ni hemos sabido más de él, ni de su invento, fuera de las noticias publicadas.

De los que hoy viven, acaso no hay más que uno que fue su amigo en la juventud. Don Canuto Rodríguez, otro anciano paisano nuestro que felizmente conserva una memoria privilegiada, merced a la cual ha podido darnos detalles de la vida de Don Cosme.

El cual debió nacer en efecto por los años que dice su hijo: hacia el 1815.

Fue su primer oficio guitarrero: hacía guitarras y bandurrias, a cuyo instrumento había gran afición en Logroño.

Poco después se dedicó a otro oficio, el torno al aire, que entonces estaban muy escasos, y en el que demostró gran habilidad. Los chicos, nos decía el señor Rodríguez, sólo comprábamos trampas del "Pinche" (entonces no había en Logroño familia sin apodo, y a esta le llamaban la del "Pinche": el taller frente a Palacio, en la casa que luego fue muchos años del señor Abeytua.

Dedicóse luego al grabado en metales, en el cual hizo progresos. Haciánsele los buriles en taller donde trabaja don Canuto Rodríguez, intimando más con ellos; pero bien pronto Don Cosme se forjó sus instrumentos y no necesitó de nadie.

Entonces trasladó su taller a la calle de San Blas, donde la Plaza.

En posesión de este ofico fue a Madrid y se dedicó al grabado para periódicos.

Pero pronto demostró su ingenio, inventando una máquina para poner el cuño a las cartas, la cual fue adquirida por el Estado y usada en muchas administraciones de Correos.

Por entonces fue don Canuto Rodríguez a Madrid con su principal, el célebre bandurrista Lucas Ortiz y se encontraron a Cosme García instalado en la calle del Barquillo y dedicado a sus grabados, a sus estudios, auque de estos no hablaba ni una palabra, al revés de los demás inventores) y su violín, que toca muy bien. Con el refuerzo de los dos viajeros que también tañían los instrumentos de cuerda, el dueño de la casa, y un cuñado suyo, Florencio Bermejo, guitarrista de los buenos y panderetólogo de primera se hizo una orquesta: una de tantas orquestas como han salido de este pueblo de guitarristas y bandurristas.

Diez años más tarde se dijo en Logroño que el "Pinche" había inventado un "pez". Pronto hablaron los periódicos de ello. Pero entonces los periódicos dedicaban planas enteras a las pesadas discusiones políticas, amenizaban el papel con algún folletín y alguna receta para hacer tinta, y no se ocupaban tres días seguidos de un suceso, por importante que fuese. Lo del submarino se olvidó, los logroñeses dejaron de pensar en el "pez" y en el "Pinche", y sólo algún amigo particular volvió a saber de él. Murió sin que nos aprecibiésemos de ello.

De esos datos de su vida que publicamos se deduce la estrañeza que apuntábamos al principio ¿Cómo pudo ocurrírsele inventar un submarino, acaso sin ver el mar, y cuando nadie había pensado en navegación submarina?.

En la carta de su hijo, don Juan García Porres, que ya publicamos, se habla de una parte de la familia de don Cosme, añadiendo que un hermano, llamado Nicolás, era profesor notable de bandurria.

En efecto, este don Nicolás García, tuvo una tienda de confitería y cerería en la calle Mayor, frente a la cárcel. Era buen músico y se fue a un regimiento, de músico de primera, según unos, y de músico mayor según otros; pero no le gustaba la milicia y lo dejó, entrando empleado en el Ayuntamiento.

Tuvo además otro hermano, Ramón García, que fue hasta época relativamente cercana, clarinero y creemos que portero del Ayuntamiento. Además tuvo un hijo llamado Benito, que probablemente fue quien entró en el submarino cuando se hicieron las pruebas".

Cosme García Sáenz


Nace en Logroño el 28 de septiembre de 1818 de padre logroñés, artesano, y madre navarra de Aguilar. Muere en Madrid el 23 de junio de 1874 a los 56 años.

Siguiendo la tradición paterna se integró en la Milicia Nacional progresista de su ciudad desde muy joven. Se casa a los 19 años y declara como profesión la de guitarrero. En Logroño se le conoce con el alias de "El Pinche".

Marchó de Logroño a Madrid en los años del Bienio Progresista, donde parece que su primer trabajo, aunque por poco tiempo, fue el de regente en la Imprenta Nacional. Desde la primavera de 1857 hasta 1864 trabajó, por contrata con la Dirección General de Correos, en la enseñanza a los funcionarios del manejo y la conservación de la máquina fechadora de sellos que había inventado. Y mientras tanto, estuvo enredado en la construcción y pruebas de sus inventos.

A mediados de los sesenta abandonó a su mujer e hijos y se fue a vivir con la sirvienta de la casa, María Egaña, con la que aún tuvo otros dos hijos, totalizando cinco, con los tres de sus primeras nupcias con Ursula Porres.

El reconocimiento de su genio fue muy tardío. Se comentó en Logroño que el "Piche" había inventado un "pez". Pronto hablaron los periódicos de ello. Lo del submarino se olvidó, los logroñeses dejaron de pensar en el "pez" y en el "Pinche", y sólo algún amigo particular volvió a saber de él. Murió sin que nos apercibiésemos de ello.
LOS PRIMEROS INVENTOS
El 16 de mayo de 1856, "García el Riojano" patenta sus tres primero inventos: :: una "escopeta relámpago", :: una "máquina tipográfica" y :: otra máquina "para toda clase de timbres en tinta" y abona mil reales por cada uno. Lo hace con otros dos socios.

La máquina tipográfica "constaba de un tintero receptáculo para la tinta, un cilindro y varios rodillos tomadores y distribuidores de la tinta sobre la platina donde se halla fijada la forma con la letra. No tiene cintas y es fácil hacerla funcionar que se consigue con sólo la fuerza de un niño, dando vueltas siempre en una misma dirección a una rueda con su manubrio que tiene dicha máquina a uno de sus costados". Tuvo escaso éxito y sólo se conoce que con ella se imprimió la primera gramática española contemporánea de Griego.

Con la máquina para "timbres en tinta", sin embargo, Cosme García obtuvo éxito y muy buenos resultados económicos. Y el 19 de octubre de 1856 la Dirección General de Correos la utilizaba bajo contrato para sus servicios postales y al menos lo hace durante los veinte años siguientes. Es "una máquina pequeña, que se compone de armadura de hierro, un émbolo y varios rodillos que recogen y distribuyen la tinta contenida en el bote sobre una platina de bronce" y consta de cambio automático de fecha.

La primera patente de Cosme sobre armas de fuego ("escopeta relámpago") fue en mayo de 1856, pero no fue admitida en las pruebas para su legalidad. Fusil inventado por Cosme García La segunda es del 8 de enero de 1862 en Madrid (también en Francia el 24 de febrero de 1862). Su innovación consistía "en que la carga se hace por detrás, sin baqueta, y se obtiene con la ayuda de un medio desconocido hasta ahora". "La carga del arma que el autor presenta se realiza como sigue: el fusil de caza o de guerra se mantiene fuertemente con la mano izquierda, la derecha tocará la pieza "J" con una ligera presión de abajo hacia arriba, así el seguro se libera y (el pequeño obús) sube hasta colocarse para recibir la carga, es decir, hasta dejar completamente descubierta la parte destinada a recibir la carga, y unos dos o tres milímetros más como se observa en el dibujo". El modelo falló en las pruebas y tampoco se le otorgó la concesión.

"MATASELLOS" DE COSME GARCÍA

Inscribió la patente en el Registro el 16 de mayo de 1856.

Marca prefilatélica de Cosme GarcíaEsta es la descripción de la máquina hecha por el propio Cosme García: "... una máquina pequeña, que se compone de armadura de hierro, un émbolo y varios rodillos que recogen y distribuyen la tinta contenida en el bote sobre una platina de bronce."

Cosme García se convertió en el proveedor oficial de estas máquinas para la Administración de Correos de España y además se le contrató para enseñar su manejo y su conservación.

El invento y su contratación por Correos le aportó una muy destacada cantidad de reales, algo menos de un millón, con los que pudo finarciar el inventó más destacado que consiguió: el del SUBMARINO.Matasellos antes de Cosme Gracía

EL GRAN INVENTO : EL SUBMARINO

Esquela Cosme GarcíaPara la construcción de su primer prototipo acudió a la Maquinista Terrestre y Marítima de Barcelona y se hizo de hierro. Tenía, visto de lado, forma de tonel apuntado truncado hacia la proa y la popa y medía tres metros de eslora (largo), 1,5 de maga (ancho) y casi 1,6 de alto. Constaba de una compuerta de entrada y escotillas en la proa y la popa. La inmersión se producía por la inundación de cuatro depósitos situados, dos a cada lado de la parte central y más ancha del casco. Con bombas se achicaba el agua para tornar nuevamente a la superficie. Constaba además de otras cuatro aberturas en el casco en las que se instalaba la propulsión del buque con cuatro remos articulados accionados desde el interior. Fue probado en Barcelona sin buenos resultados.

El segundo prototipo, también construido por la Maquinista, fue probado en Alicante. Las primeras pruebas se hicieron en el verano de 1859 participando en la inmersión sus hijos. Cosme García patentó el "aparato-buzo" el 8 de mayo de 1860 en Madrid y el 25 de abril de 1861 en Francia.

Sus dimensiones son mayores que el modelo anterior: 5,75 metros de eslora, 2,25 de alto y 1,75 de ancho. El casco es de chapa de hierro. Consta de una entrada en la parte superior que se cierra herméticamente desde el interior; en los costados de dos remos para girar el barco; cerca de la proa otros dos remos para sostener el barco y hacer que descienda o se eleve; en la popa una hélice para hacer navegar el barco; y en los lados y en otras partes del caso hay distintas escotillas para ver el exterior; y finalmente, en el interior del barco formando un segundo fondo, se encuentran dos tanques cuyo papel es el de hacer subir y descender el aparato.

Croquis del sumarino de Cosme García
Las pruebas definitivas, las exigidas por la ley de privilegios (patentes), se realizaron de nuevo en Alicante el 4 de agosto de 1860 y fueron certificadas ante notario.