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ESPECIAL PELOTA [Archivos temporales]
Pelota en La Rioja
P
elota
aficionados
Damos por supuesto que cuando se hace una selección se realiza con lo más destacado. Aquí recogemos a los pelotaris aficionados riojanos que fueron incluidos, y jugaron, en alguno de los encuentros de pelota a mano de los Campeonatos Nacionales de la posguerra representando a La Rioja. Deben ser considerados, pues, en teoría, como los mejores de aquellos años.
Los años del Beti-Jai en la posguerra: 1942-1955
Geografía de la pelota riojana
de aficionados en la posguerra
Pelotaris por
poblaciones
Baños de Río Tobía; 10
Albelda de Iregua: 3. Daniel Gómez (Cañí), Félix Zapata (Cuco) y Miguel Picote
Murillo de Río Leza: 3. Julio Pastor, Heredia y Alfredo Ocón.
Tricio: 2. Pablo Sacristán y Augusto Ibáñez Pérez (Titín)
Navarrete: 2. Miguel Olagaray y José Luis Huergo Soto
Entrena: 2: Narro y Amador Torrecillas (Zapatero)
Ortigosa: 2. Hrnos. Pedro y Ricardo Rubio (Nace en Argentina)
Logroño: 2. Ignacio Arriola Zabaleta y Alberdi
Alberite: 1. Euplio Sotelo
Ausejo: 1. Fidel Pérez Chando (Pili)
Galilea: 1. Marino Ruete
Hervías: 1. Moisés Moreno del Val
Santo Domingo de la Calzada: 1. Ignacio González Sánchez
Villamediana: 1. Esteban Gil
Oyón: 1. Jesús Zabala
Ávila: 1. Alfredo Perotas
¿Qué es un pelotari aficionado?
La legislación sobre quién era considerado como un "pelotari aficionado" no fue siempre la misma. Fue cambiando, en sentido cada vez más restrictivo, a media que estas competiciones se fueron asentando y adquiriendo atención y protagonismo en la posguerra.

En los primeros campeonatos se consideran como aficionados a aquellos pelotaris que no superen los tres partidos actuando ante corredores.

Desde el año 1946, en el artículo 25 del Reglamento, se recoge de forma tajante lo siguiente: "El jugador aficionado no puede actuar nunca ante los llamados corredores de apuestas. El imcumplimiento de esta disposición será sancionado con un año de suspensión a partir del día en que la falta se cometió. Caso de reincidencia, le será anulada definitivamnte la licencia de aficionado".

Información de prensa: 1947

En el año 1948 se concretan aún más estas normas que en resumen vienen a ser las siguientes:

- Nunca debe actuar con corredores en la cancha.
- Tampoco puede jugar junto a los profesionales.
- No puede participar en partidos de pago.

Esta última norma tiene dos excepciones:

- cuando los partidos se celebran en las Fiestas Patronales de los pueblos; y
- cuando son organizados y patrocinados por la Instituciones Públicas y Benéficas


¿Cobra un
pelotari aficionado?

Se le recompensa su participación con dos ayudas:

se le pagan los transportes con billetes de primera clase; y

se le abonan unas dietas diarias para los distintos gastos.

Estas normas fueron interpretadas de manera muy laxa en los primeros campeonatos, dando lugar a constantes problemas, denuncias e irregularidades. A finales de los años cuarenta su cumplimiento fue mucho más estricto.

Como el control dependía de la Federaciones Provinciales, éstas se encontraban constantemente con contradicciones, teniendo que hacer con relativa frecuencia "la vista gorda" u obligando a los pelotaris a no pasar al profesionalismo hasta unas fechas determinadas, para poder ser así incluidos en la selecciones de aficionados. Así sucedió, por ejemplo, con Pablo Sacristán de Tricio en 1945, al que se amonesta "por falta de previsión para los campeonatos".


La cantera ‘comarcal’

Baños de Río Tobía, Murillo de Río Leza y Albelda de (Río) Iregua aportan a la selección de pelotaris aficionados de La Rioja para los Campeonatos de España, entre 1942 y 1955, el 47% del total (16 de 34). Según el Censo de Población de 1940 entre los tres pueblos suman 5.084 habitantes, que suponen solamente un 2,5% de la totalidad de la Provincia de Logroño (221.160) en esta fecha. El desfase porcentual es llamativo, por lo menos, y hemos procurado hacer un esfuerzo para buscar las razones.

La historia confirma la tradición pelotazale de Murillo y de Albelda. Los del valle del Leza aportan cantidad y calidad de pelotaris desde los comienzos del siglo, algunos de tal valor como para ubicarse entre la élite del País Vasco -caso Fautino Galilea (Bojas)-. De Albelda han salido también profesionales que ocuparon las canchas industriales de La Rioja (Logroñés, Beti-Jai. Carrasco, Riojano) con relativa frecuencia -caso de los Gato Rojo-. No han faltado tampoco pelotaris en Baños, aunque con menos constancia que en los casos anteriores. La tradición avala, pues, esta abundancia. Pero pensamos que no es motivo suficiente de esta eclosión de la posguerra, en ninguno de los tres casos. Tiene que haber algunas otras.

Se nos ocurre que algo tuvo que ver en ello la "ruralización" de la política económica del franquismo en estos años. De hecho los tres pueblos crecen de habitantes entre 1930 y 1940, y en proporciones significadas. Albelda pasa de 1.588 a 1.719, Murillo de 1833 a 1.998 y Baños de 1.200 a 1.367. Y no se da sólo esta inversión migratoria o "vuelta al campo", sino que también retornan los hábitos y costumbres del pasado, así como la forma de ocupar el ocio. El juego de pelota en el frontón del pueblo tiene que ser una de sus consecuencia. Y de la cantidad, no hay duda, nace la calidad.

Sea así o no, lo que está claro es que la cantera riojana de la pelota de aficonados está en los tres valles intermedios que van al Ebro: Najerilla, Iregua y Leza. Sorprende, por otra parte, que comarcas tan activas en otras cuestiones como La Rioja Alta y la Baja se encuentren huérfas de representantes. Y sin duda tiene que haber sus razones. ¿Quizás los toros en la Baja? ¿Y en Haro?

Baños de Río Tobía: el gran vivero de la posguerra
Lista de pelotaris

De los treinta y cuatro pelotaris que en total participan en los catorce primeros Campeonatos Nacionales de España de Aficionados de Pelota a mano, DIEZ son vecinos de Baños de Río Tobía. Son los siguientes:

Felipe Martínez (1942 y 1943). José San Martín (Barberito padre) (1942), Ángel Campo Jadraque (Cachumbo) (1943 - 1945 - 1946 - 1947- 1948), César Garnica (1943), Edmundo Loza Alonso (Mundi) (1944 - 1945 - 1946 - 1947), Abel San Martín Campos (Barberito I) (1946 - 1947), Armando Alonso (1947), José María San Martín Campos (Barberito III) (1952), Pedro Martínez (Pedrín) (1953) y Miguel San Martín Campos (Barberito II) (1953).

En este grupo conviven dos generaciones distintas, ambas muy armonizadas.

Primera generación



Un barbero, un industrial de espectáculos y un miembro de una familia destacada son los pelotaris de Baños que forman la primera generación de practicantes de la posguerra. Los tres, con alguno más, como César Garnica, animan la afición del pueblo ya en los años veinte y alimentan a nuevas generaciones de tal forma que llegan a situar a su pueblo en la cabeza de la pelota de La Rioja.

Segunda generación

Sin José, Felipe, Ángel y César es imposible entender la cantidad y calidad de los pelotaris de Baños de los ultimos cuarenta y primeros cincuenta. Su paternidad, escuela, entrega y dinamismo producen a los tres Barberito, a Mundi, a Pedrín y al resto de los seleccionados para defender a la Federación Riojana en los Campeonatos de España.

Carnet de Edmundo Loza Alonso
Las Federaciones controlan férreamente, en los años cuarenta y cincuenta, las inscripciones de los pelotaris de todas las categorias, con fichas y carnet. En la imagen, carnet de "Mundi" (1946). Firma Luis Bombín.
Los más seleccionados
Los 34 pelotaris aficionados que participan en las eliminatorias de los Campeonatos de España defendiendo La Rioja, entre 1942 y 1955, intervienen de maneras muy distintas.

Augusto Ibáñez Pérez, Titín: 1947

Dos de Baños (Mundi y Cachumbo) y dos de Albelda (Cañí y Cuco) participan en cuatro ocasiones. En tres, Julio Pastor (Murillo) y Olagaray (Navarrete). En dos: Ignacio González (Santo Domingo), Marino Ruete (Galilea), Abel San Martín (Baños), Titín (Tricio), Pili (Ausejo), Jesús Zabala (Oyón), Ocón (Murillo), Miguel Picote (Albelda), Moreno del Val (Hervías), y Amador Torrecillas (Entrena).

El resto, hasta completar la lista, en una ocasión. Felipe Martínez, José San Martín, César Garnica, Armando Loza, José María y Miguel San Martín y "Pedrín" (Todos de Baños); Pablo Sacristán (Tricio); Pedro y Ricardo Rubio (argentinos por Ortigosa); Félix Heredia (Murillo), Arriola (de fuera), Perotas (de fuera), Huergo (Navarrete), Alberdi (Logroño ?), Sotelo (Alberite), Gil (Villamediana) y Narro (Entrena).

Moisés Moreno del Val: 1955
De Abel a Moisés

Estos dos nombres bíblicos simbolizan, respectivamente, el primer hijo bueno de los protoparentes del ‘Libro de los Libros’ y el conductor del pueblo elegido hasta la tierra prometida.

Siguiendo la metáfora, los nombres de pila de los dos primeros pelotaris riojanos que alcanzan los títulos de Campeones de España de Aficionados manomanistas vienen a significar algo parecido, salvando las distancias. Abel San Martín -BARBERITO I- es el resultado de un proyecto bien meditado y organizado por el trío de aficionados de Baños de Río Tobía -entre los que estaba su padre- de los primeros años cuarenta, mientras que el éxito de Moisés Moreno del Val es el premio a la constancia y al esfuerzo de la individualidad que lleva a La Rioja a "la tierra prometida" de un segundo Campeonato.