Acta jura
de la Junta de Defensa de
La Rioja y Álava
"Don Francisco Sánchez de Arguinigo, Presbítero y Beneficiado de la Villa y Tierra de Cornago; y en representación de su Partido, Vocal de la Junta superior de las provincias de Rioja y Álava, y su Secretario, etc. Certifico, que en virtud de la Real Orden y decrtos de S.M. las presentes Cortes generales extraordinarias del reino, comunicados a esta Junta superior por el Exmo. Sr. Don Nicolás María de Sierra, Secretario de Estado y del despacho universal de Guerra y Justicia, y precedido el acuerdo de la misma a fin de que se hiciese el más formal y solemne juramento y reconocimiento de las citadas Cortes generales, se procedió a ello en la mañana de este día en la ermita de Nuestra Señora de los Nogales, jurisdicción de Villanueva de Cameros, para evitar todo compromiso a los pueblos de la provincia, y por que el acto fuese más marcial y propio de las circunstancias conforme lo tiene de costumbre la Junta, prefiriendo el habitar con sus tropas en los campos al permanecer detenidamente en los poblados; y convocados en la ermita el Sr. Comandante general interino Don Miguel Heraso,, el Sr. Don José Víctor de Oñate, Vice-Presidente y los Señores
"Viva la unión de La Rioja y Álava y vivan los Cameros"
D. Hemeterio Ordozgoyti, D. Masnuel de Luzuriaga, y D. Juan José Alfaro, Vocales de la Junta por sí y en representación de los ausentes; así como convocados igualmente todos los Señores Gefes y demás oficiales de esta división de Rioja y Álava, hallándose formada en la pradera delante de la ermita toda la tropa de infantería y caballería, y puesto delante del altar mayor en una mesa abierto el libro de los santos Evaangelios, y yo el infraescrito revestido de capa pluvial, y acompañado de los tres capellanes de la división, y otros eclesiásticos del país, que voluntariamente asistieron al acto; hecha una descarga general, leí en alta voz la orden y decreto de S.M. para el reconocimiento y juramento de las presentes Cortes generales, y en seguida de ellos una
enérgica proclama, que alusiva al efecto tenía acordada y dispuesta esta Junta superior: inmediatamente puesto de rodillas y con las manos sobre el libro de los santos Evangelios el Sr. Comandante general interino, le recibí, y prestó el juramento con arreglo a las palabras literales del Real Decreto, y a su continuación recibí el mismo juramento al Sr. Vice-Presidente y demás Señores Vocales de la Junta, y a todos los Jefes y oficialidad, que todos presentaron sin la menor restricción ni limitación, y pasaron sucesivamente a tocar el libro de los santos Evangelios con la mayor satisfacción y cual correspondía a tan solemne y necesario acto, y repitiendo en altas voces las del Sr. Comandante general, que fuertemente decía: viva la patria: viva la religión de Jesucristo: Viva el Rey Don Fernando VII. Inmediatamente se entonó y cantó el
Veni Creator, al que siguió una Misa solemne, que celebré yo el infraescrito, y se concluyó con
Te Deum y salvas de fusilería." (continúa)