Hay en La Rioja Alta, antiguo Partido Judicial de Santo Domingo de la Calzada perteneciente a la provincia de Burgos antes de nacer la de Logroño en 1822, un grupo de familias que coparon los cargos políticos locales y parlamentarios durante el siglo XIX y XX. Entra ellas está la de los Tejada, que cubre el espectro político ilustrado-afrancesado a principios del siglo XIX, el progresista en el período isabelino, y el de la tendencia liberal, desde la restauración hasta la Guerra Civil.
Los tres miembros más destacados de este clan familiar calceatense son Miguel Antonio Tejada Otálora y los que llegaron a Senadores y sobre los que escribimos en esta página de manera preferente: Ricardo Tejada Otálora y su nieto Juan Bautista Tejada Sáenz del Prado.
Miguel Antonio Tejada Otálora fue uno de los 'probos riojanos', que como Socio Perpetuo, compusieron la Comisión Riojana de La Rioja Castellana antes de la Guera contra Napoleón (1802-1807). Su espíritu ilustrado le llevó a ser socio benemérito, desde 1784, de la Sociedad Bascongada con la que colaboró y durante la Guerra a ser Prefecto del gobierno de José Bonaparte.
Ricardo Tejada Otálora, (Santo Domingo, 6-II-1799) gran propietario riojalteño y miembro familiar de la segunda generación, participa activamente en la política durante el reinado isabelino y el Sexenio democrático. Lo hace en todos los planos: el local de su población natal; el provincial, llegando en distintas ocasiones a la Diputación de la Provincia de Logroño; y el nacional, consiguiendo muy buenos resultados en las Actas de Escrutinios Generales para
Diputados a Cortes y en las de las ternas para Senadores del Reino
En el caso de Elecciones a Diputado a Cortes por la provincia de Logroño, por citar un ejemplo, ocupa el cuarto lugar en las de la "pinza" de los progresistas puros y moderados a los esparteristas en septiembre de 1843, que alcanza el cuarto lugar con 1.225 votos, en un escrutinio con porcentajes récords de abstenciones. Sus polémicas electorales en las campañas en contra de otra familia calceatense que defiende los plantamientos ideológicos moderados, la de los Cardenal, fueron sonadas.
Más suerte alcanzó en las Elecciones a Senadores. En las últimas -marzo de 1843- convocadas por Espartero antes de salir precipitadamente hacia el exilio inglés, es electo en la terna, con 3.677 votos, junto con Manuel María García (que es el seleccionado a pesar de alcanzar el mismo número de sufragios que el anterior) y con Atanasio Alesón (2.470). Pero cuando llega el Sexenio tiunfa en su empeño sentándose en el Senado después de la elección de 21 de marzo de 1871, las primeras celebradas con compromisarios, al que le votan 152, los mismos que lo hacen con Espartero y Juan Domingo Santa Cruz, el primo del anterior, y algunos más que Salustiano Olózaga.