La Rioja Provincia
1
Esparteroo Hacendado riojano
2
Don Práxedes el mecenas
3
El siglo de las dos XX
4
La II República en Logroño
5
Cuarenta años de dictadura
6
Memoria de fin de siglo
7
La Rioja en las Exposiciones
8
Pelota Historia
9
Los golpistas cambian los nombres de las calles
10
Mujeres riojanas empresarias
Buscar

ANTOLINA RUIZ-OLALDE: VIUDA DE SOLANO
Virtudes de las pastillas

"Rico en vitaminas, este producto posee excepcionales condiciones alimenticias, pudiendo afirmarse que, cada media docena de pastillas equivalen a una buena taza de leche. Carecen de toda clase de ácidos, esencias y espíritus, teniendo excelentes propiedades de suavizantes de la laringe.

Si a esto se añade su delicado sabor y las acertadas proporciones que en ellas intervienen, la leche, el azucar y el café, los lectores han de explicarse, teniendo en cuenta también su coste, abordable a toda clase de fortunas, la aceptación cada día más extrordinaria, que alcanzan en todas partes".

La fama conseguida por este producto de "pastillas de café y leche" nos ha legado una amplia documentación gráfica. No es todo lo buena que quisiéramos, pero ante otra mejor, esta es la que publicamos, esperando que en mejores momentos, y la suerte de nuevos descubrimientos, se acreciente la calidad.

A la izquierda presentamos una muestra de todo lo relacionado con la maquinaria en los distintos pasos del proceso de la producción y datos de los productores de las pastillas de café y leche.
Antolina Ruiz-Olalde

Una de las imágenes más popularizada de esta empresaria creadora de la marca logroñesa de caramelos de PASTILLAS DE CAFÉ Y LECHE.

propa
Pastillas de Café y Leche de la Viuda de Solano (Logroño)

Antolina Ruiz-Olalde Otero nace en Logroño el 2 septiembre 1821. El origen de las pastillas se remonta a mediados del año cuarenta. Según las fuentes, el matrimonio Solano y Ruiz-Olalde tenían una confitería en la C/ del Mercado de Logroño. Ese año Antolina elaboró unas pastillas para regalárselas a sus clientes con una fórmula propia, y que en muy poco tiempo alcanzaron fama y fueron muy demandadas. El secreto estaba en la leche usada. Años después, cuando no se pudo dar salida a todas las peticiones de su clientela, se descubrió.

El éxito comercial hizo que dejaran la confitería y se dedicaran a fabricar en exclusiva las "pastilla de café y leche". En un principio lo hacían manualmente y sólo llegaban a unos diez kilos de producción diaria.
En los años veinte, y después de que varias generaciones mantuvieran el negocio de forma casi artesanal, la industria pasó a un sobrino-bisnieto, el ingeniero industrial Fernando Cabañas López-Castro, que la amplió, y sobre todo la modernizó mecanizándola. Esto hizo que el producto básico se eliminara. La leche de pollina -el secreto de la fórmula- se sustituyó por la leche de vaca para poder atender a la demanda que llegaba hasta los mil kilos al día.

Esta fábrica potenció la mano de obra femenina en especial, como venía siendo habitual en la ciudad en el sector alimenticio, tal como lo desmuestran otras ramas, por ejemplo, las conserveras y la Fábrica de Tabacos.


Galería de imágenes
Pedro Narro Blanco
"Lechuga" - 1942. Pelotaris profesinales de la posguerra
"Lechuga" - 1942. Pelotaris profesinales de la posguerra
"Lechuga" - 1942. Pelotaris profesinales de la posguerra
'Varones' en las tareas duras
"Lechuga" - 1942. Pelotaris profesinales de la posguerra
"Lechuga" - 1942. Pelotaris profesinales de la posguerra