Memoria de fin de Siglo
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hacia la democracia del siglo XX
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LA RIOJA CONTEMPORÁNEA PVP. 14,99 €
Folleto del Movimiento Comunista (MC) de La Rioja
Finales de los setenta

La dictadura del General Franco legó tantos problemas como años se enseñoreó de este país. Pero la ciudadanía española del segundo lustro de los setenta se dispuso a enfrentarlos cargada de ilusión y de esperanza. Esto supuso un dinaminsmo cívico-político sin precedentes en España durante el medio siglo anterior, para terminar fraguando en una participación democrática desinteresada, altruista y bienintencionada en la mayoría de los casos. Fueron años de auténtica militancia partidista, sin condiciones ni contrapartidas, en los que la solidaridad fue la bandera principal. Sólo a finales de la década se quebró esta tendencia produciendo "el desencanto".


Los casi cuarenta años de monopolio político franquista no parece que dejaran todo "atado y bien atado". El último lustro de los años setenta fue política, económica y socialmente complejo. Se tenía que levantar "de cero" todo el sistema político dominante en los paises más desarrollados del occidente europeo. Se debían organizar unas nuevas bases estructurales en las relaciones económicas. La nueva sociedad que nacía de la España franquista tenía muy poco que ver con los oscuros años anteriores. Y no fue fácil la "reforma" para ponerse al día. Este sino de los años setenta se vivió en condiciones económicas, físicas, e incluso sociales, en la mayoría de los casos extremadamente penosas, pero se obviaron con jocosidad, compañerismo y camaradería. Los deseos de vivir en democracia estaban por encima de cualquier tipo de dificultades y problemas.


En La Rioja las soluciones dadas no fueron muy distintas a las aportadas en las demás regiones del resto del Estado. Lentamente se fueron organizando las distintas sociedades y organizaciones partidistas, al igual que las líneas centrales de la convivencia democrática. Las relaciones patronales y sindicales fueron eliminando al caduco y periclitado Sindicato Vertical, por ineficaz con el sistema que nacía. Las nuevas leyes derogaban el entramado legislativo del tardofranquismo. Mencionamos algunos pasos señeros en La Rioja de todos estos retos que planteaba la nueva sociedad.




Huelga del metal en Logroño En el verano de 1974 se comprueba cómo la legalidad sindical verticalista hacía "aguas por los cuatro costados". El modelo de la "lucha obrera" llevado a cabo en INFEMA -empresa de fabricación de productos mecánicos domiciliada en Oyón- desde agosto de 1974 rompe con el marco vigente que regula la relaciones laborales. El pulso mantenido entre los trabajadores y la empresa se intenta solventar en un principio dentro del marco legal, pero fracasa en detrimento de los que siempre lo habían padecido, y en beneficio de la empresa. Los obreros terminan despedidos y sin indemnizaciones. La ruptura de los obreros riojanos con la Central Nacional Sindicalista (CNS) ya fue definitiva, y tomaron buen ejemplo de lo que había sucedido. Un año después, en junio, se plantea un conflicto laboral en la Fábrica de Zapatillas Jiménez Miguel. Tras el despido de tres trabajadores se decide un paro general, y en esta ocasión el triunfo fue de los trabajadores. El síndicato vertical se derrumba, aunque aún subsistiera durante dos años más.

El 20-N de 1975 estaba próximo y en lontananza se vislumbraba que las "cosas iban a ser de otra manera", como efectivamente así fueron. Por ello en 1976 la petición de la amnistía, los preparativos para celebrar el 1º de mayo, la campaña del Referendum para la Reforma Política o la huelga de EUROPUNTO se mueven en otros parámetros. La rigidez franquista se disuelve en consentimiento vigilado, e incluso dentro de las Instituciones, recuérdese, aún franquistas, se mueven "aires de libertad", como sucedió con la amnistía en el ayuntamiento de Logroño, en los apresados en la "Chopera de Assa" preparando del 1º de mayo, con los encartelados del PSOE contra la Ley del Referendum, y especialmente con la solución dada a los despidos de Europunto.

Los cuatro últimos años de los setenta (1977-1980) se desarrollaron de manera diferente. El año 1977 fue decisivo para la superación de la dictadura franquista no sólo por el papel jugado por la Unión de Centro Democrático (UCD), sino también por la labor desarrollada por los partidos e instituciones que formaron durante años la oposición antifranquista. Y los ciudadanos supieron recompensarles con las papeletas introducidas en las urnas en las elecciones celebradas durante el lustro. Más tarde, ¡qué frágil es la memoria histórica!, se olvidaron sus logros y aportaciones.

Alvaro Garrido - SU
Manifestación en apoyo de los trabajadores del metal
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