FONDO
La transicion del siglo XX
Democracia siglo XX
 

La década del cambio había sido muy beneficiosa para el Partido Socialista; y según los resultados electorales, también para los españoles. Se habían sucedido tres elecciones generales con mayorías absolutas en las Cortes, y tal situación hacía que los grupos acostumbrados a detentar el poder, se sintieran participantes tangenciales. Y había que defenestrales.

En este empeño no se escatimaron imaginación, influencias, medios ... y ganas de alejarlos del poder. La palabra "corrupción" se adueñó de los "mass media", de las "tertulias radiofónicas", de los "coloquios televisivos", y de buen número de empresas de prensa nacionales y regionales, ... No había posibilidad de tregua ni de cuartel. Todo era corrupción y medios ilícitos con los cuales los socialistas y sus adláteres se habían enriquecido. Por la búsqueda de prestaciones de la Comunidad Europea se les apodaba "pedigüeños". Por la realización de la Exposición Universal de Sevilla de 1992 "derrochones". ¡Y hasta la Olimpiada de Barcelona resultó incómoda!. Pero qué se han creído "estos muertos de hambre", apostillaban algunos.

Pero estos fueron los primeros lances. Faltaban las cargas de profundidad. Y llegaron. Resultaba que los despachos oficiales servían para fraguar los negocios particulares. Que "el mono" se practicaba como nunca y las comisiones eran "el pan de ellos (los "sociatas") de cada día". El caso Flick -empresa armamentística alemana- abrió el debate -noviembre de 1984- cuando el PSOE llevaba sólo dos años en el gobierno. Más tarde se quedó en nada, pero ahí quedaba eso. Después nació el caso Filesa. Y se creó la sensación de que sólo el PSOE se financiaba irregularmente y que los demás no acudían a la "barra de hielo", ni a las ayudas enmascaradas de los servicios de consultorías.

La "defenestración" del socialismo español

Alfonso Guerra en Logroño con Javier
 Cosculluela y Antonio García Aparicio

Todo fue y sigue siendo lícito, si finalmente resulta como medio para defenestrar del poder a aquellos que no se lo merecen, según ellos. Lo vivimos todos los días. La democracia no se construye y practica así.

Y la táctica -que fue fructífera en la década de los noventa- se reconstruye desde el 2004 y también en 2014. Seguro que no será lo mismo, pues segundas, y menos terceras partes, nunca fueron buenas. La trampa -con su truco- ahora está desactivada. El tiempo -tozudo- nos lo demostrará, y la democracia y la convivencia lo agradecerá. Las oscuras golondrina ahora no volverán. [Estos párrafos se han confirmado en las Elecciones de 2008 y 2015 a nivel nacional. En el regional, sin duda, también ha llegado, aunque con mayor tibieza]

El drama de "las manos sucias" también terminó manchando al PSOE. Y se estaba en lo cierto con su condena. El "terrorismo de Estado" es la negación misma del Estado de Derecho, como debe recalcarse. El caso Marey hacía patente la subsistencia de las costumbres malsanas. Pero al PSOE había que defenestrarle, y los protagonistas del caso encarcelarles. Para los demás, se hacía, se hizo y se siguió haciendo la "vista gorda". Esto es jugar con las cartas marcadas, la hipocresía elevada a la enésima potencia. Claro que no se debe consentir. Pero a ninguno, como se ha demostrado con los 'casos del PP'. Pasó lo de la "manzana con gusano", pero se sustituyó con lo de los 'niños malcriados'. No es fácil cambiar las costumbres.