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Década de la "revolution"
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Ocio y turismo
  década
El séptimo sello

Cubierta de disco 1969
Estas imágenes y algunas de otras páginas proceden de los fondos personales y familiares de discos de vinilo acumulados en casa en la década de los sesenta-setenta.

La inmensa mayoría comprados en 'Discolandia', calle General Mola, hoy Portales, 8, Logroño.
Cubierta de disco de los grandes creadores de música de la época: The Beatles. Año 1969
Me consta, por experiencia propia y ajena, que algo se movió en los sesenta en torno al ocio. Las piedras se lanzaron en París, en Liverpool, en California, ... y sus ondas expansivas llegaron debilitadas a Madrid y casi muertas a La Rioja. El mayo del 68, la música de los Beatles, la moda hippie dejaron influencias novedosas para el tiempo libre, no cabe duda, aunque no tantas como en su día fantaseamos y muchas menos de las que aún hoy fabulamos.

Se movió en primer lugar la filosofía general. De la visión quietista del mismo, o del ocio como descanso para reponer energías entregadas al trabajo, se fue lenta, pero sin pausa, cambiando el paso hacia el ocio activo, en algunos casos, tan agotador, como su opuesto. Esta es la gran revolución del recreo de los sesenta que ha llegado hasta nuestros días.

En esta época cada cual -mandatarios, promotores y espectadores- buscaron las vueltas al ocio, en principio como les dejaron, y más tarde como pudieron. Así las instituciones oficiales del franquismo, creyeron haber hecho "un gran invento" asociando el ocio al turismo, y por ello inundaron las páginas de 'Nueva Rioja' de autoridades inaugurando infraestructuras turísticas, pero cuando se pusieron a hacer balance se toparon con la cruda realidad. En 1965 la Delegación Provincial de Logroño del Ministerio de Información y Turismo allega, en una estadística, 391 establecimientos de ambos ramos. Pocos, que aún son más minorados si buscamos el perfil cualitativo. En Información sólo tres (dos emisoras de radio y un periódico diario) merecen el calificativo, el centenar restante son espacios (imprentas, librerías,...) remansados en los siglos. Los servicios para el Turismo se componen de 79 casas de huéspedes, 86 restaurantes de escasa calificación y calidad, a los que se sumaban 76 cines. El resto, hasta 296, poco más de medio centenar, son las pequeñas excepciones, aunque sin tampoco exagerar.

Cinco años después, al cerrarse la década -1970-, los datos del mismo organismo se han abultado. Las industrias del Información y Turismo en toda la provincia son ahora 1.650. El total se hinchaba con 700 cafés y bares, 315 antenas colectivas y 58 Centros Culturales. Los demás establecimientos, mutatis mutandis, seguían como a mediados de la década con tres excepciones en plena euforia: distribuidoras de discos (50), Salas de Fiesta (20) y librerías de viejo (35).

Las ofertas recreativas de los promotores de los sesenta, por otra parte, eran las mismas de las décadas pasadas: mucho cine, bastante baile, algo de teatro, pelota y variettés, y por San Mateo los Toros -con mayúscula-, y en las actividades de temporada fútbol, novilladas y a correr en bicicleta. Sólo "los inquietos" intentaron superar estas carencias de novedad, y para ello aprovecharon esos restos excepcionales recogidos en las estadísticas ministeriales. Y es que el ocio excepcional se nos antojó liberador de sujetos y productivo.

De Casa Erviti como único local distribuidor de música se pasó a 16 locales de ventas de discos en 1965 y hasta cincuenta 'distribuidoras' en 1970; y del consumidor pasivo del cine dominguero, se inició, con muchísimo cuidado y recelo, el espectador activo integrado en los tres Cines Clubs de la provincia: dos en Logroño y uno en Haro (sólo uno en Logroño en 1970). Y en las tardes-noche de los "días de guardar", con el pelo recién lavado y cinco horas de rulos y con gomina en la versión varonil, a la Sala de Fiestas. Poca cosa, pero es que el ambiente provinciano no daba para mucho más, escriban o digan lo que digan algunos.

Es verdad que estas experiencias supusieron acumular algunos discos de vinilo, por si acaso, para los guateques y la ‘revolution’; oír renegar a los oficiales barberos por las greñas de los cuatro barbudos y melenudos existentes; y sobre todo enredarnos en discusiones bizantinas sobre El manantial de la doncella, Fresas salvajes o El Séptimo Sello. Hasta aquí llegó la revolución del ocio y de la política, salvo excepciones, que las hubo, pues no faltaba más, aunque también terminaron desencantados o intentando reconstruir algún pueblo abandonado. Séase, Peroblasco, por ejemplo.
The Beatles 1970
Simon 1969
The Beatles 1970
The Beatles 1970
Garfunkel 1969
Paul McCartney -1971
Vinilos

de los sesenta
The Moody Blues - 1967

La colección de discos que hoy conservamos de los sesenta no es muy amplia en cantidad ni en variedad, pero sí en afectividad. Entran todos en dos bolsas de papel de asas de esparto. Nuestro poder adquisitivo no llegaba para más. Dominan los de música moderna -como decíamos ayer- y en especial los que alimentaban nuestra pizca de rebeldía y sana ilusión.

Cubierta de disco de 1967

Nuestra selección de entonces preferenciaba a tres intérpretes: los Beatles, Joan Báez y Joan Manuel Serrat. Pero tampoco faltaban otros números 1. Simon y Garfunkel, The Bee Gees, Roberta Flack, ... Es curioso, pero no tenemos ninguno de los Rolling.

Funda de disco de 1970

Nos atraían los nombres propios, Michelle, Penélope, María Dolores, Cecilia, el Preso nº 1, ... y el gorrión y las golondrinas, y todo aquello que sonara a amoroso y libertario. Quizás por esto tengamos la laguna de los Rolling, más inclinados a los monstruoso, a lo después entendido como gótico.

Esta era la música de los sesenta para nosotros. Vivencia, interés, alimento de esperanzas. Así, desde la perspectiva histórica, lo sentimos hoy. Acertadamente?, quizás.

Joan Manuel Serrat - 1970


Información y Turismo:
Estadísticas
1965La Delegación Provincial del Ministerio de Información y Turismo, en agosto de este año, y a mano, hace un resumen de las Industrias de información y Turismo existentes en la capital y en la provincia, en folios por separado. Es este:

Industrias Capital Provincia Total
Hoteles 1ª 1 - 1
Hoteles 2ª - 1 1
Hoteles 3ª 4 4 8
Pensionas 1ª - 1 1
Pensionas 2ª 2 8 10
Pensionas 3ª 4 10 14
Casas huéspedes 32 47 79
Restaurant lujo - - -
Restaurant 1ª 1 - 1
Restaurant 2ª 7 1 8
Restaurant 3ª 14 33 47
Restaurant 4 ª 15 15 30
Cafeterías especiales - - -
Cafeterías 1ª 3 - 3
Cafeterías 2ª 3 1 4
Salas de Fiestas 4 1 5
Emisoras radio 1 1 2
Imprentas 20 20 40
Librerías 16 10 26
Establecimientos de viejo 3 - 3
Cines 9 67 76
Cine Clubs 2 1 3
Venta de discos 10 6 16
Teatros 2 - 2
Periódicos 1 - 1
Establecimientos de prensa 3 - 3
Salas de Exposiciones 1 - 1
Salas de Conferencias 1 - 1
Agrupaciones técnicas 2 - 2
Agencias de Viajes 3 - 3
Totales 164 227 391
Serrat 1969
The Bee Gees - 1970
Simon et Garfunkel - 1970
Nª 1 en USA - 1973
1970
La misma dependencia ministerial de la provincia realiza otra estadística, en este caso a máquina, en el año 1970. El total de industrias del ramo son ahora 1.650, después de agregrar a los establecimiento de 1965, otros como los bares, las antenas de TV, los centros de enseñanza y las publicaciones no diarias..
Industrias Capital Provincia Total
Hoteles, residencias, fondas y casas de huéspedes 59 92 151
Restaurantes y cafeterías 41 54 105
Agencias de viajes y centros turísticos 5 5 10
Locales de espectáculos (cines, teatros y Salas de Fiesta) 16 84 100
Cultura (Librerías, imprentas, centros de estudios y discos) 96 110 206
Prensa, radio, correos y publicidad 15 8 24
Construcciones hoteleras acogidas al crédito hotelero 1 3 4
Librerías de viejo 20 15 35
Antenas colectivas 261 54 315
Cafés y bares 200 500 700
Totales 715 935 1.650
Salas de Fiestas
en el recuerdo

Baile, sudor y besos. De los dos primeros, cantidad; de los terceros, muy pocos, o al menos no tantos como deseábamos y quizás nos merecíamos. Esto era una Salas de Fiestas de los sesenta. Y también mucho codo en la barra, vaso entubado y millares de miradas indiscretas. Vamos, lo que habían sido los bailes de antaño y lo que serían en el porvenir.

Pero siempre quedan las Salas de Fiestas en la penumbra de la memoria, como el mismo ambiente de su interior. No veíamos, ni oíamos, pero sí palpábamos y olíamos. Un disfrute de los sentidos.




Ir de Discoteca era un acto social de primer orden para el segmento demográfico juvenil. El guateque era otro asunto, más privado, selectivo y hasta de algún modo clasista. Hoy descubrimos que la Sala de Fiestas aportaba democracia afectiva en unos años marcados de autoritarismo y de controles de todo tipo. Seguro, no hemos descubierto el Mediterráneo.

Coetáneos
Ocio entre 1889-1899Ocio 1900-1909Ocio 1910 - 1920Ocio 1920 - 1930Ocio 1930 - 1949Ocio 1940 - 1950Ocio 1950 - 1960Ocio 1960 - 1970