La Rioja Provincia
1
Esparteroo Hacendado riojano
2
Don Práxedes el mecenas
3
El siglo de las dos XX
4
La II República en Logroño
5
Cuarenta años de dictadura
6
Memoria de fin de siglo
7
Cultura en La Rioja
8
La Rioja en las Exposiciones
9
Pelota Historia
10
Los golpistas cambian los nombres de las calles
11
Biografías de riojanos

Cosme García Sáenz: inventor del submarino [1818-1874]

Además de Cosme García hay otros riojanos que han destacado en el campo de la ciencia y la tecnología en los siglos XIX y XX.

La química tiene en los Hrnos. Delhuyar a los descubridores del wolframio a finales del siglo XVIII. En especial Fausto, que prolonga su vida hasta 1821, es una figura destacada.
Buen naturalista, es el catedrático del Instituto de Logroño, Ildefonso Zubía.
En medicina, en la rama de la optalmología, sobresale el Dr. Ramón Castrovijo.
Son riojanos también tres matemáticos destacados comtemperáeos: [Julio Rey Pastor], Olegario Fernández-Baños y Sixto Cámara. En el especial el primero pasa por ser el que acomoda la matemática moderna a nuestro país.
Matasellos anteriores a Cosme García

150 AÑOS DEL "MATASELLOS" DE COSME GARCÍA

El 16 de mayo de 2006 se cumplieron los 150 años que Cosme García patentó la "máquina para toda clase de timbres en tinta" para Correos.

Hemos conocido a algún aficionado al coleccionismo de sellos con el que charlamos sobre la "máquina" inventada por Cosme García a mediados del siglo XIX para timbres de tinta que contrató con el Estado español para las administraciones de Correos. El tema, parecer ser, que es de gran importancia, no sólo como invento, sino para el propio coleccionismo del mundo del sello anterior al sello adhesivo. Inscribió la patente en el Registro el 16 de mayo de 1856.

Marca prefilatélica de Cosme GarcíaEsta es la descriptición de la máquina hecha por el propio Cosme García: "... una máquina pequeña, que se compone de armadura de hierro, un émbolo y varios rodillos que recogen y distribuyen la tinta contenida en el bote sobre una platina de bronce."

Cosme García se convertió en el proveedor oficial de estas máquinas para la Administración de Correos de España y además se le contrató para enseñar su manejo y su conservación.

El invento y su contratación por Correos le aportó una muy destacada cantidad de reales, algo menos de un millón, con los que pudo finarciar el inventó más destacado que consiguió: el del SUBMARINO.