II República en Logroño
Sucesos de marzo de 1936
Proclamación de la II República
En la noche del 14 al 15 de marzo de 1936 se producen en Logroño capital unos graves sucesos con el resultado de tres muertos y dos mutilados. Desde entonces se han venido interpretando según los intereses políticos de cada cual. Esta es la historia y su contexto.

Sucesos durante la República

Estos sucesos no fueron los primeros de la provincia, ni de Logroño capital, ni serían los últimos en los años de la IIª República. Habían menudeado los conflictos con el nuevo régimen, de uno y otro signo, por una y otra parte, desde los primeros meses. Tampoco serían los más trágicos y los más sangrientos, si es que en estos casos valen la comparaciones.

Algunos sucesos alcanzaron, tristemente, resonancia nacional. Recordemos los de Arnedo del 5 de enero de 1932 o los de la proclamación del comunismo libertario en la "línea del Ebro" del día de la Inmaculada, 8 de diciembre de 1933. Pero también deben mencionarse otros, menos mediáticos, aunque no por ello, de menores consecuencias para la convivencia y cohesión social de la provincia y de la capital.

En los dos primeros meses de la República ya se dan serios enfrentamientos. Uno de signo clerical, promovido por la prensa y tendencias jaimistas y cofrades de San Bernabé, contra el Ayuntamiento republicano de Logroño por la procesión del día de este santo. Otro de marca político-social por el anarcosindicalismo, durante todo el mes de junio, cerrado, tras una huelga general, con un muerto y 9 heridos.

Suceso político-religioso. "El día 15 de julio, hacia las 11,39 de la mañana, padece una agresión física, el concejal Sr. Grijalba, de 54 años, de la minoría radical-socialista, por el "caballero militar retirado, de 28 años, Rafael Herreros de Tejada y Azcona". Fue motivada por las declaraciones de dicho concejal contra un recurso que pedía la reposición del kiosko "Nuestra Biblioteca". Sobre este kiosko se habían producido airadas discusiones en Plenos anteriores por motivos de propaganda ajena al régimen republicano y por eso se había acordado su desaparición. El día 13 se dió lectura en la Sesión del Ayuntamiento del recurso mencionado firmado por la Presidenta de la Unión de Damas Españolas del Sagrado Corazón, siendo controvertido por el Sr. Grijalba. Al día siguiente el Diario de La Rioja titulaba así su crónica: "En la Sesión de ayer el indocumentado concejal Grijalba insultaba groseramente, llamándola "estropajosa" a una dignísima y respetable dama". Se refería a Pilar Azcona de Herreros de Tejada, madre de Rafael".

Suceso caciquil-clerical. Muerte, por arma de fuego, del Alcalde de Quel, en el mes de julio de 1931, cuando intentaba, con su autoridad, calmar los ánmos enfrentados por la supresión de un "avemaría consuetudinario" al cantar las horas por la noche los serenos.

Suceso caciquil-político. En noviembre de 1931 se producen dos muertes por arma de fuego en Casalarreina, al desacatar con desprecio las órdenes de las autoridades municipales y del propio Alcalde, Alfredo Martínez, de filiación socialista.

Vecinos de Casalarreina ante la Bodega de los sucesos

Y esta dinámica de agresión al régimen republicano no para durante 1932 y 1933. El primer año se abre con los sucesos de Arnedo y el segundo se cierra con el "movimiento revolucionario" de proclamación del comunismo libertario. Y entre medias abundan los enfrentamientos y problemas: golpe de Sanjurjo (10 agosto 1932), protestas por "las deportaciones" de los cenetistas (16 febrero 1932) y unión a todas las huelgas proclamadas a nivel nacional por la Confederación.

Como sucederá en 1934, con la huelga de los campesinos y con los sucesos anteriores y posteriores a los que nos ocupan en esta página.

Sucesos de marzo de 1936
Cuartel de infantería 12 Ligero. Fachada sur.

Los sucesos de Logroño de marzo, como los precedentes desde 1934 y los siguientes a éste de mediados de mes, -e incluso el propio golpe de Estado de julio que se transforma en Guerra Civil-, se enmarcan en la dinámica de inquietud socio-política que se produce en todo el país después del triunfo electoral del Frente Popular.

Los republicanos de convicción y los obrerismos interesados se muestran fuertes por presencia y por acciones con la República, mientras que los republicanos posibilistas y los "contrarevolucionarios" pierden la esperanza, y sobre todo el respeto, a un régimen que consideran que les agrede. Unos y otros están a la espectativa y "se miran de reojo". A la mínima, se produce "acción y reacción". El diálogo -el parlamento- desaparece.

Y esto es lo que sucede el 14 de marzo de 1936 en Logroño capital. "Corríó por la ciudad el día 14 al mediodía la noticia de haber sido sorprendida por la policía una reunión clandestina de tipo fascista". (acción) Los simpatizantes del Frente Popular se lanzaron a la calle (reacción). Algunos oficiales posiblemente, y la guardia del regimiento de infantería 12 Ligero, utilizaron las armas contra los manifestantes (acción), produciéndose la muerte de Castellet y otros once heridos por arma de fuego -dos morirían más tarde-. La contestación de los ciudadanos, especialmente de las fuerzas obreristas, fue el asalto y quema de centros políticos de derechas, de medios de prensa del mismo signo y de los centros escolares confesionales -de las parroquias únicamente la de Santiago-, sin ninguna muerte. (reacción).

Estos son los hechos. Otra cuestión son las interpretaciones de unos y otros, y de los estudiosos posteriores, -e incluso de hoy-. Las tendencias políticas de esa fecha se acusan mutuamente. Las izquierdas del momento culpan al Fascio y la reacción que "para hacer estéril esta victoria (las elecciones del Frente Popular) procura exacerbar a nuestras masas para justificar su dicho de que democracia y orden son cosas incompatibles" (Enfoque político). Las derechas de la época explican que los sucesos se deben "a esos señores del intelecto" que con "sus campañas de libros comunistoides han traído los males que padecemos"... "Bien merecido tienen estos farsantes el desprecio que ahora hacen de sus consejos". (Enfoque ideológico político)

La interpretación de los sucesos se complica por una serie de circunstancias casuales que poco -o nada- tienen que ver con ellos. A saber: el Ministro del ramo -"el orden público"- del Gobierno de la República era Amós Salvador Carreras, natural de Logroño, perteneciente a una saga política familiar, iniciada con Sagasta desde mediados del XIX, y que había dominado la vida política riojana de los distintos Distritos Electorales sin interrupciones.. Amós Salvador era gran amigo y correligionario ideológico de Manuel Azaña -la"gran bestia negra " de las derechas-. Finalmente, la fuerza política con posibilidades de restar votos de orientación derechista, era Izquierda Repúblicana, vertebrada en La Rioja por los núcleos políticos de la desaparecida Acción Republicana, cuyo líder era el Ministro. Así que ya tenemos al "gran culpable".

En los desmanes nocturnos de los fieles a la Repúblcia se prenden fuego a los espacios de socialización de las derechas:

En primer lugar a los Centros políticos: Círculo de la Falange Española -con muy pocos seguidores en estas fechas-; los dos Círculos Tradicionalistas -"la Comunión y el Núcleo Lealtad", base -junto con Renovación- de la Candidatura del Frente Contrarevolucionario que encabezó en Logroño Romualdo de Toledo; el Círculo Nacional Agrario -villanuevistas de Alberto Villanueva, hijo de Miguel Villanueva-; y el centro que verdaderamente cohesinó a las derechas riojanas -Acción Riojana- con el posibilismo republicano, integrándose en la C.E.D.A.

En segundo lugar a sus medios de difusión y expresión ideológica: el edificio donde se emprimían, entre otros, el "Diario de La Rioja" (órgano de la "Buena Prensa") y, "Rioja Agraria" (órgano del Partido Acción Riojana)

Y en tercer lugar, a los centros de difusión y expresión ideológica de signo confesional católico: o sea a los colegios religiosos de la Enseñanza (673 alumnos en 1933), de los Escolapios, de las Agustinas (205 alumnos en 1933), de las Carmelitas, de las Adoratrices (222 alumnos), de la Madre de Dios. La excepción fue la parroquia de Santiago el Real.

No estamos, pues, ante sucesos anticlericales en el sentido en que la teoría histórica los ha definido. Son sucesos político-sociales, como hasta las propias derechas del momento los explicaron. Por ello culpabilizan a las burguesías republicanas por hacer caso de las "ideas comunistoides". Más tarde añadirán a los masones y a los judíos para acallar a sus "malas conciencias".

Para saber mucho más

1936: Aquel año trágico
Logroño 1936: crónica de un año trágico
Maragarita Xirgu en Logroño: enero 1936
Elecciones Frente Popular: febrero 1936
Patricio Escobal: el testimonio
Manifestación del Frente Popular: mayo 1936
Represión:Cartel de 1986
Guardianes de las retaguardias
El dictador Franco