Finales de los noventa: unidad y triunfo de las derechas
Desde
el inicio de la transición democrática las derechas
riojanas tuvieron algún Diputado en Cortes, salvo en las
Elecciones de 1979. Y es que el tardofranquismo tuvo un cierto peso
en la región, y no "se comprometió " demasiado del
nuevo Partido que lideraba la transición en España:
la Unión de Centro Democrático. Por esto, hasta mediados
de los ochenta, la candidatura de derechas se apoyó en Lapuerta
Quintero, asociado al grupo económico más dinámico
de la Patronal Riojana, con Isaías Monforte como cabeza visible.
Pero esta línea se quebró en los primeros años
de la década del cambio.
La crisis, y más tarde desmembración de la UCD, posibilitó
la primera unidad de las derechas, al asociarse las fuerzas protagonistas
de los años anteriores con algunos de los restos del centrismo
anterior y al sustituirse la cabeza del liderazgo con nuevos nombres
y nuevas siglas y emblemas del Partido. Esto supuso que hasta finales
de los noventa las derechas alcanzaran dos Diputados, o bien en
coalición con el centrismo -año 1986 con la profesora
Pilar Salarrullana elegida como miembro del PDP-, o sólos
después de las Elecciones de 1989, con Isasi y Luis Alegre como cabezas de las candidaturas del PP en La Rioja.
Pero es a finales de los noventa, pocos años antes de cerrarse
el siglo, cuando el PP absorbe, o elimina, a los múltiples
restos del centrismo anterior, y en torno a él, termina produciéndose
la segunda unifidad de las derechas. Sólo, y únicamente
en las Elecciones provinciales y municipales, se resisten a integrarse
-y se les hace pagar muy caro- los regionalistas organizados en
torno al Partido Riojano. Debido a esto, sin competencias exteriores,
y con un PSOE muy debilitado después del dilatado período
de su mandato, alcanza lo que no se había dado nunca con
anterioridad en La Rioja: tres Diputados a Cortes en las Elecciones
que cierran el segundo milenio en las personas de José Luis
Bermejo (anterior Alcalde de Logroño, con un largo peregrinaje
político desde la UCD, pasado por el Partido Riojano y terminando
en el PP), el sempiterno Neftalí Isasi y la nueva generación
de jóvenes personificada en Paloma Corres.
Esta unidad, sin competidores novedosos, sigue mostrándose
sólida como pusieron de manifiesto los resultados provinciales
y municipales del año 2003. Su quiebra, aunque no en La Rioja, parece iniciarse en el año 2004 con las elecciones que traen en España otra vez el cambio.