"En el día de hoy, cautivo y desarmado el Ejército Rojo, las tropas nacionales han alcanzado sus últimos objetivos militares. La guerra ha terminado".
Resulta desalentador comprobar la facilidad de amnesia con que se vive en este país algunas cuestiones históricas. Y una de éstas, es la relacionada con aquellos españoles que salieron del país después de este último Parte de Guerra dado por los vencedores en Burgos el 1 de abril de 1939.
Con el fin de borrar esta laguna sobre los que salieron de España y tuvieron que asentarse en otros países, hemos elaborado esta página.
Exilio político
Aunque parece una obviedad, lo primero que tenemos que decir es que estamos ante un exilio político. Este exilio, en lo que efectó a La Rioja, no tiene nada que ver, por ejemplo, con otro, quizás de mayores proporciones de movimiento de personas, que se dio en nuestra región en la primera década del siglo XX, que fue económico, como consecuenica del desastre sufrido por la filoxera.
Es político porque los que salen del país lo hacen por razones exclusivamente políticas: salen de España, teniendo como causa directa "el cierre violento" de un régimen dado legítimamente en las urnas. Lo mismo que los libarales después del Trienio Liberal, los carlistas tras el Abrazo de Vergara, o los progresistas que intentan derrocar a Isabel II.
Exilio republicano
Se le llama republicano, no porque todos los que salieran de España fueran adictos a este régimen político. Recordemos unicamente algunos casos muy conocidos. El del destacado Catedrático de Entomología Ignacio Bolibar (para saber de él es interesante el libro "Cincel, martillo y piedra", de Sánchez Ron), que cuando partió para el exilio contaba con noventa años, y al preguntársele que por qué lo hacía si no estaba comprometido con ningún partido político, contestó taxativamente: "Porque quiero morir con dignidad". O el del viejo funcionario de la carrera consular y declarado monárquico Vicente Palmaroli, que trabajó como zapatero en Méjico (era su hoby), alegando que se exiliaba porque el régimen nacido de la guerra era ilegítimo.
O el exilo de una mujer más cercana a nosotros como Berta López de Heredia, nuera de Odón de Buen, conocido oceanógrafo zaragozano, Catedrático de las Universidades de Barcelona y Madrid. [Los restos de Odón hoy reposan en Zuera (Zaragoza) junto con los de su mujer Rafaela Lozano - Gracias al Centro de Estudios de Odón de Buen]
Se le llama, pues, exilio republicano porque se produje después de fenecer la IIª República tras una cruentísima Guerra Civil.
¿Quiénes son los exiliados?
La gran diferencia que se da entre esta emigración republicana de 1939 y todas la emigraciones políticas españolas anteriores, es que está formada no por una clase social homogénea, sino que la componen no sólo funcionarios, profesionales o escritores procedentes de diferentes estratos de las clases medias, sino que está formada por un mayor número de representantes de la clase obrera o del proletariado. El célebre primer artículo de la Constitución de 1931 que definía el nuevo Estado Español como "república de trabajadores de todas las clases", no estuvo nunca tan cerca de la realidad como en el éxodo de 1939.
Los datos socio-profesionales de los emigrados antes de salir al exilio sólo nos sirven para hacernos una idea general y orientativa. Entre los oficios los más numerosos fueron los albañiles que eran unos nueve mil, seguidos de los chóferes y mecánicos, y a cierta distancia por los ferroviarios, metalúrgicos y obreros de la industria textil. Con unos dos mil están cada uno de los siguientes grupos: mineros, electricistas, empleados en la industria del libro. Los braceros también daban listas muy altas, al contrario que los horticultores que no pasaban del millar. También los empleados de comercio, muy numerosos, casi duplicaban a los oficinistas.
Entre los profesionales el grupo más numeroso era el que se había dedicado a la enseñanza en cualquiera de sus niveles desde la escuela primaria a la Universidad. Los maestros pasaron con mucho del millar. Los catedráticos y profesores de enseñanza secundaria y escuelas especiales se acercaron a los trescientos, seguidos de cerca por los universitarios, de los cuales un centenar el Catedráticos de número -los que había en España apenas pasaba de 500, que en 1939.se habían reducido a la mitad por la emigración, la defunción natural o violenta, la jubilación y la destitución se había reducido a la mitad.
Los médicos llegaron a un millar. Parecido es el número de juristas (abogados, jueces, magistrados). De los Generales y jefes militares se puede dar, por excepción, una cifra exacta: 366. Escritores y periodistas juntos llegan a unos setecientos, mientras que los Ingenieros de todas las clases y los arquitectos juntos se aproximan a éstos. El resto de profesionales (farmacéuticos, odontólogos, veterinarios, practicantes, ....) rebasaron el centenar. También se exiliaron varios centenares de estudiantes.
EL EXILIO EN CIFRAS
Total exiliados: 450.000
Salen de España por:
Cataluña, País Vasco y Levante
Van a Francia: la gran mayoría
Unión Soviética: Adultos 4.000, Niños 5.000
Méjico 4.700; Chile 1.200
Resto Hispanoamérica 500 (?)
Bélgica 2.000 niños
Mueren unos 14.000
Vuelven a España 100.000
Otros exiliados
¿QUÉ SABEMOS DE LOS EMIGRANTES REPUBLICANOS RIOJANOS DE 1939?
Que sepamos, no existe nada escrito sobre el exilio riojano. Lo que sabemos se debe a conversaciones, bis a bis privados y a relatos de algunos riojanos que volvieron a España en los años de la transición. Me estoy refiriendo, en especial, a los que en tiempos de la República habían sido anarcosindicalistas, y, cuando los requetés navarros entraron en La Rioja, lograron escapar. Pero la gran mayoría son "anécdotas" sin ninguna sistematización y contenido histórico. Es una pena porque posiblemente hayamos perdido la memoria de estos años para siempre.
Sabemos algo más del que podemos llamar el "exilio selectivo". O sea, el de aquellos riojanos que pudieron eludir el sórdido mundo de las arenas y los "guardias senegaleses" de los "Campos" del sureste francés, y pudieron llegar a los países de América Latina. Prácticamente todos eran de profesiones liberales, y de clases medias altas, cuando residían en La Rioja o participan en la vida política de la misma.
Diputados republicanos por La Rioja exiliados
Voy a referirme al grupo de riojanos más destacado y conocido.
La entonces provincia de Logroño tuvo durante la IIª República cuatro Diputados de izquierdas: Jesús Ruiz del Río, Isaac Abeytua Pérez-Iñigo, Amós Salvador Carreras y Amós Sabrás Gurrea. Todos terminaron en el exilio y de ellos tenemos algunos datos.
El más dinámico fue Jesús Ruiz del Río, de Murillo de Río Leza, abogado y regente propietario de una Gestoría en Logroño. Fue uno de los socios fundadores del Ateneo Riojano de Logroño. Conoció el exilio antes de la proclamación de la IIª República, después del levantamiento de Galán y García Hernández en Jaca, y estuvo en Pau (Francia). Es uno de los grandes protagonistas de la política riojana republicana y alcanzó además del cargo de Diputado en las Cortes de 1931, el de Subsecretario en algún Ministerio madrileño y el de Gobernador Civil de Navarra al proclamarse la República. Lideraba el grupo radical-socialista en la provincia, hasta que éste se integró en Izquierda Republicana.
Vivió el exilio republicano en Méjico. Allí colaboró activamente en todas las actividades culturales de los españoles de la "España peregrina". Jesús Ruiz del Río escribió con el pseudónimo de Jesús de Leza. Fue Vicesecretario del Ateneo Español de Méjico y Secretario de Ayuda y Acción Cultural del grupo "Amigos de Las Españas". Publicó en Méjico, pero también aquí en Logroño en los "años oscuros", nada menos que en la Revista del Instituto de Estudios Riojanos (IER), Berceo. Entre sus trabajos podemos citar un artículo en la Revista "Las Españas", "La Rioja, violenta y acogedora", dentro de la colección sobre evocaciones de "España en el recuerdo". Otros sobre Fray Juan Ramírez, al que descubrió, como uno de los frailes críticos al colonialismo español en América, en la línea del Padre las Casas. Los artículos publicados en Berceo reconstruyen la historia medieval de La Rioja relacionada con el Reino de Navarra y su capitalidad en Nájera.
Isaac Abeytua Pérez-Iñigo nació y se formó en Logroño, pero su actividad periodística se desarrolló completamente en Madrid.
Llegó a ser Director del periódico madrileño, Política, el órgano oficioso del Partido de Izquierda republicana de Azaña durante toda la Guerra Civil.
Vivió en el exilio en Méjico trabajando con regularidad en la prensa mejicana.
En Logroño y La Rioja existen muchas realidades y símbolos actualmente que nos recuerdan a otro de los Diputados de la IIª República en Logroño: Amós Salvador Carreras. En la esquina de la calle del Mercado y la plaza que da al Instituto Sagasta sigue en pie un edificio proyectado y construido bajo su diercción, y enfrente del mismo está la plaza que lleva el nombre de su padre Amós Salvador Rodrigáñez.
Fue el líder indiscutible de Izquierda Republicana de La Rioja durante la IIª República y Ministro de la Gobernación con Azaña, al que estuvo muy unido en el partido de Acción Republicana y en las Revistas madrileñas fundadas por ellos, así como en el Ateneo de Madrid.
Vivió el exilio en Venezuela, junto a uno de sus hermanos, también arquitecto, Fernando Salvador Carreras y junto a su familiar Francisco Iñiguez Carreras. Este último y Fernando trabajaron intensamente en la expansión urbana de Caracas.
Finalmente el cuarto Diputado de izquierdas por la Rioja en la IIª República es Amós Sabrás Gurrea.
Fue el primer Diputado Socialista por La Rioja y Catedrático de matemáticas de Institutos de Enseñanza Secundaria. (Estuvo en el de Huelva y en el de San Isidro de Madrid).
Pasó el exilio en la República Dominicana. En Santo Domingo llegó a ser el jefe de Astronomía y Geofísica del Instituto Geográfico de esta ciudad, así como profesor de la Escuela Superior de Peritos Contadores y de la propia Universidad.
En la
transición volvió a Huelve, donde muere.
Otros republicanos relacionados con La Rioja exiliados
También tenemos datos del exilio de otros riojanos o que estuvieron íntimamente relacionados con La Rioja.
Así del casi desconocido Leandro Carro Hernáez, nacido en Zarratón, que siendo trabajandor metalúrgico en Vizcaya, terminó siendo Diputado a Cortes en las Elecciones del Frente Popular por el Partido Comunista por la circunscripción de Vizcaya-Capital. Pasó el exilio en Méjico. Sin que sepa mucho más de él.
De otro conocido por la publicación de un libro sobre la Guerra Civil en La Rioja, Patricio Escobal, sabemos algo de su exilio en los EE.UU. dedicado a los negocios. Famoso futbolista en su juventud, profesionalmente era Ingeniero industrial, y trabajó como tal en el Ayuntamiento de Logroño. Encarcelado y represaliado en Logroño durante la Guerra Civil publicó el libro " Las Sacas". Lo primero que se pudo leer en La Rioja sobre estos brutales años de represión.
También pasó el exilio en Méjico Paulino Masip. Uno de los padres del Ateneo Riojano. Nacido en la provincia de Lérida (Granadella en 1899), se formó en Logroño y aquí dio sus primeros pasos en el periodismo (El Heraldo), que más tarde le llevarían a Madrid, y durante la República y la Guerra Civil dirigió La Voz de Madrid y La Vanguardia de Barcelona.
Exiliado en Méjico, alternó la novela con el periodismo, el cine y el teatro. Hizo más de cincuenta adaptaciones de películas, entre las cuales varias de Jorge Negrete. Colaboró en la primera revista cultural del exilio en Méjico España Peregrina. (Nº 1 febrero de 1940); en el último número de la revista Romance, publica Masip un capítulo de la entonces novela inédita "El diario de Hamlet García", su obra más destacada, que recomiendo se lea. Está en todos lo homenajes a personas de la cultura española. Así en el de Machado de 1947 de la "Revista de Las Españas", y en el de Enrique Díez-Canedo de la revista "Litoral".
Pero el modelo más depurado de la España peregrina del exilio fue María Lejárraga de Martínez Sierra. Maestra de profesión, su gran aportación a la literatura está en la rama del teatro. Desde joven simpatizó con al Partido Socialista, y con la llegada de la República se afilió en Madrid. En 1933 fue elegida Diputada a Cortes por el PSOE en Granada en Candidatura con Fernando de los Ríos. Residió muy poco tiempo en La Rioja, pero siempre la tuvo presente en el recuerdo. Se dice que su escritorio estaba presidido por una copia del retablo de San Millán de la Cogolla, su pueblo natal (28 de junio de 1974). En Logroño estuvo en el mitin unitario, en representación de la UGT celebrado en el Cine Olympia el 29 de enero de 1936, o sea, en las elecciones del Frente Popular.
Su prolongada vida, murió cuando sólo le faltaban seis meses para cumplir los cien años, le llevó a vivir el exilio en numerosos países.
Vivió lo peor del exilio francés hasta 1950 en Niza, llena de necesidades y medio ciega de cataratas. Después en Tempe (Arizona) EE.UU., intentando buscar trabajos, incluso en Hollywood. Después pasó a Méjico donde de colabora con la prensa y da conferencias, una en el Ateneo Español. Pero los problemas respiratorios de la altitud de la ciudad la llevan a Argentina, donde residerá ya hasta su muerte, siempre en Hoteles, sóla. Aquí, los círculos del exilio la daban por muerta, como parece que había hecho correr su marido Gregorio Martínez Sierra, ahora unido sentimentalmente a Catalina Bárcena. Para vivir escribe en la prensa de Buenos Aires y de Bogotá; habla en Radio Nacional Argentina; y hace traducciones para editoriales como Losada, Aguilar, ...
Sus obras son muy numerosas y han sido trabajadas por especialistas, algunos de los mejores residentes en nuestra ciudad (Juan Aguilera).
Sólo después de morir Gregorio Martínez Sierra en 1947 recabó y obtuvo de la Sociedad de Autores Españoles los derechos que le correspondían.
En la emigración publicó sus recuerdos literarios y políticos.
También son conocidos los exilios de algunas personas muy relacionadas con La Rioja, como la de General de Aviación Ignacio Hidalgo de Cisneros (Nacido en Vitoria, pero de familia residente en Cidamón) que era Comandante de avición en 1936, afiliado al P. Comunista durante la Guerra, terminó siendo el jefe de las fuerzas aéreas republicanas. Es interesante leer sus Memorias. En su expatriación vivió en diferentes países, pero terminó muriendo en París en 1966. Formó parte del Comité de Redacción, junto con otros generales, de la revista Cultura Militar publicada en París en los años 1947 y 1948.
Benito Artigas Arpón, que fue varias veces candidato republicano por La Rioja, aunque no llegó a ser elegido. Trabajó como redactor en el semanario Tiempo de Méjico.
Leonardo Martín Echeverría, conocido por su obras geográficas, fue Gobernador Civil de la provincia de Logroño durante los sucesos de Arnedo. Vivió en Méjico. Murió en Veracruz en 1958. Fue distinguido geógrafo, catedrático de Instituto, Director del Museo Naval, fue investigador en el Instututo de Geología de la U.N.A.M. Autor del libro "Geografía Humana" de gran lectura y material de enseñanza.