Pero la revista sirvió sobre todo para llevar a cabo un proyecto cultural
que terminaría en la empresa Editorial Renacimiento formada en 1909.
La empresa se encargaría de la edición de la revista y además
de la edición de libros.
Se buscó por primera vez imprimir las
obras de los autores más importantes del momento en ediciones "sencillas
y dignas, asequibles y bien presentadas". Se cuidaron las cubiertas, el
papel, los márgenes, los tipos de letras y especialmente a los autores.
Los criterios editoriales de los Martínez Sierra en Renacimiento habían
dejado de ser como en los años pasados. Ahora ya no eran heroicos, sino
que buscaban llegar al mayor número de lectores posibles. Y el editor
y los socios capitalistas Ruiz Castillo y Victoriano Suárez triunfaron.
La nómina de escritores, novelistas, autores dramáticos y poetas
estuvo formada por Unamuno, Pío Baroja, Jacinto Benavente, Pérez
de Ayala, Antonio Machado, Juan Ramón Jiménez, ..., además
de Federico Trigo, Concha Espina, Alejandro Sawa, Zamacois, y otros menos conocidos
como López Pinillos, López de Haro, Ricardo León,...
Gregorio Martínez Sierra con un grupo de destacados autores teatrales de la segunda década del siglo XX. De izquierda a derecha están: Hermanos Álvarez Quintero, Joaquín Dicenta, Jacinto Benavente, el propio Gregorio Martínez Sierra, Ramos Carrión y Linares Rivas en la despedida de la escena de una de las grandes figuras de la escena española del momento Rosario Pino